Hoy compartimos, con todos los lectores y amigos de El Diestro y ¡Olé!, la crónica de una novillada accidentada. Una novillada que se celebró el 30 de abril del año 1911 en el transcurso de la Feria de Abril de Sevilla.
Figuaban en la novillada como matadores «Angelillo», «Cuatrodedos» y «Zapaterito». Se lidiaron reses de Agüera. Al ser arrollado «Angelillo» por uno de los toros, sufrió un varetazo y fuerte conmoción cerebral; «Cuatrodedos» fué cogido por el tercero, que le produjo una herida grave en la región glútea y contusión en la región esternal, y el cuarto toro produjo a «Zapaterito» la fractura del brazo izquierdo y fuertes varetazos.

En tal situación, el novillero Antonio Villarán, «Villarillo», que, vestido de paisano, pidió permiso para torear, estoqueó al quinto, y al dar un cambio de rodillas al sexto salió corriendo a refugiarse en un burladero y fué alcanzado, resultando con una herida de seis centímetros en el labio inferior.

Y así acabó esta novillada accidentada, pues no hubo nadie entre el respetable que pidiera permiso para estoquear al sexto de la tarde.

Cuando Arruza pilotó el avión con Manolete de pasajero…