guirigay

En tiempo de los cuatro gobiernos socialista de González se hicieron dos leyes sin pacto educativo nacional, debido a que tenían mayoría absoluta parlamentaria. Una fué la Lode del 85 (Maravall) y otra la Logse del 90 (Solana). Los políticos de ahora de alrededor de cuarenta años fueron educados en una de estas dos leyes, que tienen un denominador común, el guirigay de la enseñanza.

Cómo docente universitario estos alumnos de la Lode y de la Logse entraban en la Universidad con mentalidad de las mismas. Que consistía en querer imponer trabajos como complementarios a los exámenes, de forma que un trabajo podría ayudar a aprobar la asignatura suspensa. El suspenso era porque venían sin conocimientos distintos y claros, de forma que el resultado de esas formaciones educativas socialistas daban mayor valor a las relaciones de conocimientos, que al conocimiento. Evidentemente éste hábito se encontraba con la necesidad en la Universidad de tener conocimientos claros y distintos.

De ahí el guirigay o confusión mental universitario de los trabajos que eran unas consultas en Internet, en Wikipedia, de “copia, corta y pega”. Pero sin una investigación decible. Y de “aquellos barros estos lodos”, de políticos que falsean sus títulos de doctor o máster, y el galimatías de dicción de políticos comunistas y separatistas. A igual que en conversaciones de café y tertulias de periodistas que se confirman como discordancias y anacolutos mentales.

Son una generación de guirigay mental por ausencia de conocimientos básicos y elementales, y de una dicción de relacionar “sin ton ni son” conceptos, cambiando el significado de palabras definidas y distintas y los conocimientos, ejemplos: matrimonio, género, democracia, libertades, historia, cultura… Que la historia de España sea la verdadera en todas las regiones de España. La verdad en el conocimiento y el no a la mentira.

Esperemos que la Celaá no copie aquella legislación, aunque va más por el plan ideológico de no derechos de los padres a la libertad de educación de sus hijos, no religión católica, a favor del adoctrinamiento ideológico de los jóvenes que le llama formación cívico y ético, de marxismo, educación de género… ¿Pero tiene alguna ética si no respeta la libertad de pensamiento y de fé? Quieren el pensamiento y ética de borregos, como en Venezuela.

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J.R. Domínguez
Hombre de amor a la libertad y al humanismo cristiano en el mundo occidental. Nacido en Córdoba, doctor en Geografía por el Instituto Juan Sebastián Elcano del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en la Universidad de Zaragoza. Profesor Titular de Universidad de Análisis Geográfico Regional.