Cachondeo Federico Jiménez Losantos francotirador de Pedro Sánchez
Federico Jiménez Losantos y Pedro Sánchez

Los doce años que quiere estar Sánchez en el poder

Si hay algo que ha llamado la atención este fin de semana ha sido lo dicho por Pedro Sánchez afirmando que pretendía estar doce años presidiendo el gobierno de España para llevar a cabo su proyecto. Publicábamos en este medio un artículo sobre ese asunto y hoy le recomendamos al presidente okupa que lo primero que tiene que hacer es aprender a ganar elecciones, que se le da fatal.

En su programa de ayer, Federico Jiménez Losantos daba su opinión sobre el mismo asunto y desarrollaba lo que para él es en realidad Pedro Sánchez y su gobierno. Como decía Losantos, la izquierda se cree con el derecho al poder que no tendría cualquier partido de otra ideología. “Los socialistas y comunistas cuando cogen el poder es para no soltarlo”, llegaba a afirmar y hacía una exposición de lo que para él es la personalidad de Sánchez.

Sánchez, de quien dijo que “es un progre rico gracias a las saunas del suegro”, no es “tonto como todo el mundo cree”. Y continuó, “es malo, lerdo, analfabeto, déspota, pero tonto no es”. Su explicación es bien clara y evidente, si fuera tonto “se habría perjudicado a sí mismo, pero como es malo, a quien va a perjudicar es a España”.

Más malo que la tiña

Evidentemente, Jiménez Losantos tiene razón. Si Pedro Sánchez fuera tonto no habría conseguido su objetivo vital, que no es otro que presidir el gobierno de España. Lo que es de verdad es malo, una mala persona. Y es que solo una mala persona es capaz de aliarse con la fauna que se ha aliado él para conseguir sus objetivos.

No es cualquier cosa que en estos momentos quienes verdaderamente tengan el poder en sus manos en España sean los mayores enemigos de España. Que este hecho a Sánchez le de igual demuestra que el personaje es un miserable y un traidor con un único objetivo en la vida: el de su beneficio propio. Alguien que para conseguir su objetivo lo hace a través de cualquier medio sin importarle las consecuencias, demuestra que es todo lo afirmado por Federico Jiménez Losantos y unas cuántas cosas más.