dos huevos duros

Como no quiero caer en plagio, vaya por delante, que esta archiconocida frase que me sirve de título, fue pronunciada -un montón de veces- en la película “Una noche en la ópera”, de los hermanos Marx, por Chico a Groucho, cada vez que éste pedía al camarero un plato de comida. Una vez efectuada la cita, quiero relacionar dicho título con la tan nombrada tesis doctoral del doctor que habita La Moncloa, tomando decisiones que nos “helarán la sangre” como dijo -en su día- la madre de Joseba Pagazaurtundua a Patxi López. Salgo de las citas.

Desde que hace unos días se filtró la noticia de las irregularidades encontradas por Javier Chicote (publicadas en ABC) en la tesis doctoral del embustero, plagiador y perdedor de todas las elecciones, presentí (y no me equivocaba) que se iniciaba una época de contrainformación por parte del PSOE, especialmente por el protagonista, sus ministras y demás defensores de lo indefendible, para restar importancia a lo descubierto. Pero esta vez creo que se han columpiado, porque el pueblo llano lleva mal eso de las mentiras y trapisondas y, felizmente, cada día hasta los suyos (ya habrá varones que están de él hasta los cordones) están pensando con fuerza en defenestrarlo.

En los últimos días, han descubierto en la tesis, algunas cosas, incluso más graves que el plagio: faltas de ortografía. Los que están dejándose las pestañas por desentrañar este bodrio sin precedentes, han descubierto más de cuarenta, lo que dice todo del protagonista, por su descaro y falta de preparación que lo invalidan para desarrollar cualquier actividad y menos la de presidente del Gobierno; él tan solo quiere, la exhumación, reformar la Constitución, eternizarse en La Moncloa, no respetar a la Iglesia y subir los impuestos.

Ah, se me olvidaba, ¡¡¡¡y también dos huevos duros!!!