César Vidal Zapatero un Zapatero depositado por un perro
Zapatero y César Vidal

Fantástico el editorial de César Vidal

Como no podía haber sido de otra forma, César Vidal nos dejó en el día de ayer a todos los que seguimos su programa, La Voz, un magistral editorial, pero he de decir que este me ha gustado especialmente.

Ha sido mucho la repercusión que han tenido las palabras del secretario general de la OEA, Luis Almagro, sobre José Luis Rodríguez Zapatero a quien, no solo calificó de imbécil, sino que tras hacerlo, argumentó el pòr qué de ese calificativo largo y tendido. César Vidal también ha hecho mención a esas palabras en un editorial sobre el peor presidente de gobierno de la historia de España.

Vidal se despachó con Zapatero de una forma soberbia, haciendo un repaso de su trayectoria vital y política. Desgranó una a una todas las fechorías cometidas por este falto y no dudó en disipar dudas sobre lo que él pensaba del socialista, incluso antes de que fuera nombrado presidente.

Zapatero disfruta haciendo el mal

La conclusión de Vidal fue demoledora, no solo corroboró las frases dichas por Almagro, también afirmó que Zapatero es un personaje que “disfruta haciendo el mal”, puesto que así lo ha demostrado y así lo sigue demostrando. Para concluir, Vidal afirmó con rotundidad y recordó que “una buena parte de la deuda española sirve para pagar un salario, totalmente inmerecido, a un imbécil llamado José Luis Rodríguez Zapatero”.

Zapatero no ha dejado títere con cabeza tras su paso por el gobierno de España, pero lo peor es que, lejos de intentar rectificar y darse cuenta de todo el daño causado, todo el mal generado anteriormente le ha servido de poco. Ahora se ha trasladado a Venezuela y sigue haciendo lo mismo, aún peor, su apoyo a la narcodictadura venezolana está ayudando a esta a destrozar a su propio pueblo.

Pero a Zapatero todo eso le da igual. Lo importante para él es seguir saliendo por la tele, aunque sea haciendo el imbécil, y meterse una buena cantidad de dólares y de euros en el bolsillo, aunque sea a costa de un pueblo absolutamente machacado como el venezolano.