Navarra hoy gráficamente. Fuente: Navarra Resiste

 

La imagen que se tiene de Navarra en el resto de España, generalmente, se sigue nutriendo de tópicos. Para una mayoría se trata de una tierra lejana, aunque muy conocida por el evento festivo de los sanfermines, pobladas por gentes un tanto carcas y ásperas, si bien nobles y sanotas. Pero también va creciendo el número de quienes ven en los navarros a unos personajes reivindicativos, transgresores y rupturistas; muy radicalizado en el panvasquismo.

Ambas percepciones se ajustan bastante a la realidad, complementándose muy bien. De hecho, Navarra ha sido siempre –y sigue siéndolo- un espacio plural en geografías y paisajes; pero sobre todo, en sus pobladores, querencias, idearios, estilos de vida e idiomas. Una riqueza que muchos querrían eliminar; y no nos referimos únicamente a los impulsores del nomadismo globalizador y desenraizado.

Navarra ha cambiado muchísimo en las últimas décadas. Al igual que el resto de España; acaso más. Ya no es aquel territorio predominante rural habitado en buena parte por católicos y carlistas, de familias numerosas que generaban sucesivas promociones de misioneros repartidos por todo el mundo. No obstante, sigue conservando un nivel de adhesión al catolicismo importante; pero, paradójicamente, un porcentaje de ateos de los más altos del país. Y ellos fijándonos, únicamente, en uno de tantos datos chocantes que presenta la compleja sociología navarra.

Navarra hoy gráficamente. Fuente: Navarra Resiste

En consecuencia, también está mutando estructural y mentalmente; y no podía ser de otra manera. Por otra parte, los cambios culturales y sociales tienen una traducción necesariamente política.

Sin Navarra –todos los sabemos- el proyecto panvasquista carecería de territorio e Historia que lo justificara. De ahí la permanente y machacona ofensiva, en todos los planos de la vida pública –e incluso privada- de los navarros: desde la progresiva imposición del euskera, hasta la persistente campaña social, cultural, mediática y política de las numerosas entidades separatistas implantadas en Navarra. Una empresa desplegada a costa de mucho voluntarismo, paciencia, continuidad y generosas aportaciones de los “hermanos vascos”. Pero el panvasquismo también ha avanzado merced a las prácticas terroristas perpetradas por ETA y su ley del silencio, eliminando obstáculos y ganando aliados; a la par que incorporaba a su cuerpo doctrinal nuevas corrientes ideológicas en alza. Así pudo alzarse, finalmente, con el Gobierno de Navarra, en 2015, y sus principales instituciones públicas.

Con todo, Navarra sigue siendo mayoritariamente españolista, pero un rápido y extremo cambio social avanza, día a día, destilado en una batalla de las ideas que alcanza a toda la sociedad navarra.

Cuatripartito kanpora, que significa “fuera el cuatripartito” (término referido a la coalición hoy gobernante de Geroa Bai, EH Bildu, las dos facciones de Podemos e I-E), además de una razonable y legítima consigna política, es un libro necesario, valiente e imprescindible.

Necesario, pues resalta en negro sobre blanco todos los factores que inciden en la compleja y cambiante sociología navarra que tanto desconcierta a los demás españoles que se aproximan a nuestra tierra; y, especialmente, por lo que a su subtítulo refiere, Eusko chollos, discriminaciones, atropellos y más…

Valiente, pues hace propia una cosmovisión que bien podríamos calificar –tal y como se le conoce en Europa- como conservadora-social, sin complejos ni disfraces; de ahí su remisión, en la página 432, a la formidable Declaración de París “Una Europa en la que podemos creer” (https://thetrueeurope.eu/una-europa-en-la-que-podemos-creer/). Nos referimos al instrumento interpretativo y programático elaborado por un conjunto de intelectuales europeos de gran nivel; también útil para aquellos navarros interesados en la edificación de un orden europeo y democrático enraizado en las fuentes operativas de nuestra identidad popular.

Una Europa en la que podemos creer 1. Europa nos pertenece y nosotros pertenecemos a Europa. Estas tierras son nuestro hogar; no tenemos otro. Los motivos por los que amamos a Europa superan nuestra habilidad para explicar o justificar nuestra lealtad. Es cuestión de historias, esperanzas y amores compartidos. Es cuestión de usos y costumbres,…
Imprescindible, pues proporciona datos y argumentos válidos, de diversa naturaleza, frente a la cascada de tópicos importados por las omnipresentes corrientes de moda, además de los propios del separatismo panvasquista; Memoria histórica, ideología de género, animalismo… Pero también para armar y dar consistencia intelectual al navarrismo, más sentimental que doctrinario, que caracteriza al españolismo de sus gentes.

Son muchas las editoriales existentes en Navarra, no obstante, los autores del libro han optado por la autoedición: un signo de los tiempos… ¿o acaso ninguna editorial local se ha atrevido a hacerlo por ellos? Y no será porque no esté siendo un merecido éxito en ventas.

No sería un caso aislado. Recordemos, por poner un reciente ejemplo, que el último libro de Jaime Ignacio del Burgo, Navarra en la Historia. Realidad histórica frente a los mitos abertzales fue editado por el andaluz Grupo Almuzara. O el grueso volumen, de carácter científico, coordinado por Mercedes Galán Navarra en la monarquía hispánica: algunos elementos clave de su integración, lo fuera por el grupo transnacional Thomson Reuters Aranzadi.

Tenemos la íntima convicción de que el libro de Berro y Guelbenzu tampoco se habrá podido depositar en cualquier librería navarra, no en vano la presión de la hiperactiva y siempre en guardia militancia separatista ya no se limita a sus numerosos espacios de contrapoder (una veintena de geztetxes, los euskaltegis, decenas de “peñas”, edificios okupados, sociedades deportivas y gastronómicas, empresas culturales…), sino que se ha extendido a muchos otros ámbitos cívicos teóricamente neutros que debieran permanecer expeditos de embates proselitistas y sectarios. Una situación que, en su conjunto, presenta preocupantes signos de deriva totalitaria: si bien los actuales ocupantes del gobierno navarro aseguran estar desmontando lo que falazmente denominan “el régimen” de la derecha, persisten en la ampliación -desde la plural acción institucional ahora en sus manos, en conjunción con los múltiples brazos de la izquierda abertzale- de una red de comisarios, silencios, clientelas y afecciones que no tolera réplica alguna y que pretende controlar todo.

Este libro tiene una cuarta virtud: no es un texto únicamente para los próximos ocho meses; es decir, no se ha elaborado en aras del tiempo restante hasta la celebración de las próximas elecciones. Por el contrario está pensado, no ya a medio o largo plazo, sino a una o dos generaciones. Y es que los cálculos políticos son, generalmente y salvo los propios de proyectos totalitarios, muy cortos; si bien la vida se expande todo lo que puede. De tal modo, la batalla de las ideas corre pareja a la defensa y promoción del que los autores consideran como un estilo de vida que merece la pena experimentar y transmitir; lo que requiere una mirada y programación a muy largo plazo. Una dinámica que exige estructuras materiales, medios económicos, tácticas, estrategia y voluntad de permanencia en el tiempo, que el navarrismo, poco orientado a la acción y al compromiso cotidiano, si quiere un futuro deberá construir desde ya.

No tema el lector: incluso desde el conjunto de presupuestos ya señalados, no es un libro difícil: todo lo contrario. Un lenguaje coloquial; artículos cortos; áreas sectoriales bien definidas; un estilo que va desde la anécdota, la crónica periodística y el análisis político. Todo ello facilitado por numerosas y oportunas ilustraciones en blanco y negro.

En definitiva, si usted se lanza a su lectura, lo que aconsejo encarecidamente, no encontrará ni una sesuda y pesada tesis doctoral, ni una esotérica compilación propia de esnobs incapaces de moverse por un bien superior al propio interés y que –de ser así- no interesarían a casi nadie.

Una última apreciación. Ya apuntamos, antes, que los presupuestos teóricos y vitales de ambos autores podemos definirlos, básicamente, como conservadores-sociales y, añadiremos ahora, anclados en el catolicismo; pero no por ello se trata de un texto conformista o resignado, sino de un trabajo bien hecho, políticamente incorrecto, audaz y propositivo.

En conclusión: un libro por completo recomendable, para leer, informarse, reflexionar y decidirse por la acción y el compromiso.

Cuatripartito kampora. Eusko chollos, discriminaciones, atropellos y más… Berro Uriz, Rafael y Guelbenzu Morte, Ricardo. Azpilicueta Center, Pamplona, agosto de 2018, 360 páginas, 10 €. De venta en librerías de Tudela, Corella, Cascante, Pamplona, Estella, Sangüesa… También a través del correo electrónico: [email protected]

 

Fernando José Vaquero Oroquieta