Gustavo Bueno Gran Hermano partidos políticos basura
Gustavo Bueno en el programa de Jesús Quintero (Youtube)

En el programa de Jesús Quintero

Gustavo Bueno nos sorprendió a todos cuando, con motivo de la primera edición del programa Gran Hermano, confesó que lo veía y que le gustaba. Explicaba que ese programa era un estudio psicológico y social muy interesante en el que un grupo de personas desconocidas convivían en una casa de la que no podían salir.

Se veía perfectamente las miserias y las alegrías, las relaciones entre todos los desconocidos y las reacciones ante una situación novedosa para ellos en la que solo podía haber espontaneidad. Pero, tal y como reconoce en este vídeo, le gustaron las dos primeras ediciones puesto que la gente no sabía a lo que iba y no sabía, tampoco, la repercusión que todo aquello iba a tener fuera, en la calle.

Poco después, tras la segunda edición dejó de gustarle por el efecto contrario. Todos sabían a lo que iban, todos sabían la repercusión que todo aquello iba a tener en la calle y todos iban por hacerse famosos y ganar dinero. Advirtió entonces que el problema grave no era el de los participantes, era el de la gente que seguí ese programa. Auténticos culpables de que el programa continuara. “Y todos esos votan como usted y yo”, llegó a afirmar.

Los partidos políticos

Pero también justificó a los telespectadores de programas como Gran Hermano comparándolos con las personas que acudían a las urnas. Protestan contra el gobierno, en este caso contra el programa basura, pero si hay una queja contra el gobierno o con los partidos políticos lo que debería hacerse es no votar, no participar en la farsa. Igual que en los programas basura de televisión, “que cambien de canal o que miren para otro lado”.

En realidad el problema para Bueno era que las personas, telespectadores y votantes, no tenían más opciones, dentro de lo malo y lo poco que les gustaba elegían lo que a ellos les parecía lo menos malo. “Al fin y al cabo la basura forma parte de este mundo”, “todos somos basura”. Unas veces sirve para realizar estudios, como los realizador por los arqueólogos y otras veces es “nauseabunda” y apesta.

Excelente disertación, como siempre, la de Gustavo Bueno.