historia española
Años 60/70

 

Años 80/90

 

INQUINA POPULISTA CONTRA LA CIUDADANÍA

Sería en 1829 durante el mandato de S.M. Fernando VII, cuando por Real Decreto 31 diciembre de 1829, este ordena que continúe la Manda Pía Forzosa –que como todo el mundo sabe, fue un tributo existente en España entre 1811 y 1829-, la cual se cobraba en forma de legado forzoso incluidos en todos los testamentos así como en las sucesiones intestadas, cuyo montante total sería destinado al socorro de los damnificados de la guerra de la Independencia entre los años (1808/1814), siendo Ministro de Hacienda el señor López Ballestero y precursor de la hacienda moderna, el cual introdujo el término progresivo del impuesto, sin otro objeto que recaudar mucho más, ya que los tipos irían desde un 2 % hasta el 12 % para todo tipo de sucesiones. Con el paso del tiempo el Rey ordenaría la supresión de este impuesto entre los periodos 1835-1844, debido a la impopularidad que acarreaba el cobro de los mismos.

Tras este periodo de impasse premeditado, siendo Ministro de Hacienda y Vicepresidente de las Cortes D. Alejandro Mon, se instauró la Ley de Presupuestos 23 de mayo de 1845, e introdujo el concepto Derecho de Hipotecas, según él para racionalizar y modernizar la hacienda española, cuando en realidad lo que supuso fue, que tributasen todos los capitales mobiliarios invertidos en compras de fincas, proporcionar información a cerca de toda la riqueza sujeta a contribución de los inmuebles, obtener garantías de la propiedad del inmueble, necesidad de inventariar un registro de bienes inmuebles que antes no existía y como único pequeño beneficio la exención en la graduación del tipo entre el 2 % y el 12 % para la línea ascendente y descendente. (A esta instauración de la Ley 23 de mayo de 1845 se le darían en llamar la primera gran reforma).

Posterior a esta fecha y tras ocho sucesivas reformas del impuesto, (ninguno digno de mención y a cual más ignominioso) llegaríamos a 1964 bajo el mandato de D. Francisco Franco, cuando se deroga la Ley instaurada por Real Decreto 27 abril de 1926 del Impuesto sobre el Caudal Relicto, haciendo desaparecer formalmente el Impuesto sobre los Derechos Reales, para transformarla en la Reforma Tributaria de 11 junio de 1964.

A esta reforma tributaria se la daría en llamar la segunda gran reforma, puesto que pasaría de uno ya derogado a otro completamente nuevo al que se le denominó Impuesto de Sucesiones y Donaciones, que aún siendo execrable al menos evitaba el error de salto que se producía (Artículo 133-12), e igualmente, el perverso tipo único del Impuesto de Caudal Relicto -por el cual se tributaba en la masa total hereditaria, superponiéndose al impuesto que tradicionalmente gravaba la parte de herencia adquirida por cada heredero- se desglosaría en: Impuesto de Sucesiones y Donaciones por un lado e Impuesto de Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Juramentados por otro, aunque íntimamente ligado, puesto que según el ( artículo 125-3) cuando en cumplimiento de este artículo resultare exigible por el Impuesto de Sucesiones una cuota superior a la que se hubiere obtenido en su caso en el Impuesto General sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos documentados, lo satisfecho por este último se deducirá de lo que corresponda satisfacer por aquel.

Terminaría el texto de esta Ley diciendo, artículo 134 ) Se suprime el Impuesto sobre el Caudal Relicto regulado en el Título II de la Ley de Impuestos de Derechos Reales y sobre Transmisiones de Bienes, texto refundido de 21/03/1958.

TARIFA ADQUISICIONES MORTIS CAUSA, DE 1964.

 

TRAMOS en

Pts.

Sucesión de descendient es legítimos y entre cónyuges. (%) Sucesión ascendiente s legítimos. (%) Sucesión entre descendient es y  ascendentes por afinidad. (%) Colaterale s de 2º grado. (%) Colaterale s de 3º grado. (%) Colaterale s de 4º grado. (%)
0 a 10.000 3 5 23 28 40 42
y

 

25.000

4 7 25 30 42 45
y

 

50.000

6 9 27 32

 

44 48
y

 

100.000

7 10 30 35 47 51
y

 

250.000

8 11 33 38 49 54

 

Estas tablas a todas luces execrables y condenatorias, albergaban una serie de beneficios a terceros, que aunque el fin para el cual se obtenía era muy loable, ello no era óbice para que en nombre de la ley se recaudaran unos tributos a todas luces desorbitados, sobre todo para las sucesiones entre descendentes y ascendentes por afinidad, colaterales de 2º, 3º, 4º grado y personas que no tengan parentesco con el testador.

Esta Ley permanecería en vigor hasta 1987, fecha en la cual y siendo Presidente del Gobierno, el socialista D. Felipe González Márquez, este ordena la revisión del tributo para transformarla en Ley 29/1987 de 18 diciembre del “Impuesto de Sucesiones y Donaciones”, a través de la cual y so pretexto del establecimiento de un impuesto para recaudar más, con la consabida cantinela de ayuda social, sanitaria y educacional, no le tiembla el pulso y ordena su puesta en marcha, a sabiendas de que la aplicación práctica de esta ley conllevaría a situaciones irremediables de desesperanzas, robo y confiscación de todos los bienes, para todo aquel heredero que en tiempo y forma no los liquidase correctamente.

¿Qué conclusión/es podríamos sacar de todo este dispendio?

Muchas serían las conclusiones que podríamos destacar en torno a esta ley, pero ante la imposibilidad de poder detallarlas correctamente debido principalmente a su extensión, solo destacaremos algunas de las más notorias:

1.- La ineptitud y desidia de un gobierno, cuando es capaz de afirmar públicamente que necesita regular una ley para subir un tributo hasta límites insospechados, con el pretexto de un supuesto estado de bienestar, cuando todos los políticos saben perfectamente que para llegar a el, no es necesario una subida generalizada y progresiva de los impuestos, sino más bien al contrario, es decir con una buena administración y bajada generalizada de los mismos, la actividad económica y de empleabilidad (aunque no sea el único motivo) subiría lo suficiente como para mantener el estado de bienestar que nos pudiésemos permitir y no otro por encima de nuestras posibilidades.

Aunque no sea aquí el sitio más adecuado para discutir acerca de las bondades o maldades de la curva de Laffer –que nos indicaría como afecta a la economía cierta subida o bajada de impuestos, una cosa es clarísima: “Si con una bajada de impuestos, el gobierno recauda un poco más, es que no se han rebajado los impuestos lo suficientemente. (Milton Friedman)

2.- La ley 29/1987 de 18 diciembre, es una calca perfecta de la Reforma Tributaria de 11 junio de 1964, en lo que respecta a Sucesiones o Donaciones y Transmisiones Patrimoniales o Actos Jurídicos Juramentados, a excepción claro está de:

a) Aquellas exenciones que afectan a las herencias y legados a favor de centros docentes. (art 123-7), o las adquisiciones a que se refiere el art. (146-1, 146-2, 146- 9, 146-22, 146-26, 146-28 a 31, 146-39, 146-46) cuando tengan lugar por herencia o legado, aunque muchos de estos organismos aún perduran con distintas denominaciones, tales como: Organismos Autónomos de la Administración del Estado que tenga personalidad jurídica independiente, Establecimientos de Beneficencia o de Educación sostenidos con bienes del Estado, o de Beneficencia particular siempre y cuando sus cargos sean gratuitos, tal como la Cruz Roja, el Patrimonio de Auxilio Social, Cuerpo de Mutilados de Guerra por la Patria, la Organización Sindical excepto lo que se refiere a la adquisición de bienes y servicios, los Pósitos, Ayuntamientos, Diputaciones, y Mancomunidades, etc…

b) Aquellas deducciones en la base liquidable, desde el 90 % de los comprendidos en el art. 124-1, hasta el 10 % correspondientes al art. 124-5. Igualmente será deducible en la base liquidable, (130-1) las deudas contraídas del causado contra el causante, de cualquier clase y naturaleza que resulten de la sucesión, siempre que se acredite su existencia por medio de documento público.

c) En las Adquisiciones Mortis Causa, servirá de base el verdadero valor de la participación individual de cada causahabiente, el cual se estimará con sujeción a lo contenido en el art. 150 ( 150-1: El impuesto recae sobre el verdadero valor que los bienes y derechos tuviesen el día en que se celebró el contrato o se causó el acto sujeto al mismo.) salvo lo dispuesto en el art. 173-3.

d) Para las adquisiciones individuales que excedan de 10.000.000 pts, quedarán sujetas a un gravamen complementario, según tarifa nº 8 (que irán desde el 7 % hasta el 18 %, según los grados) e irán destinados a nutrir el Fondo Nacional de Asistencia Social.

3) Art. 133-12. Si unos mismos bienes, en un periodo máximo de 10 años, fueran objeto de dos o más transmisiones mortis causa a favor de descendientes legítimos, en la segunda y ulteriores se deducirá de la base liquidable, el importe de lo satisfecho por este impuesto en precedentes transmisiones.

 

Es decir, a sabiendas de que este impuesto sería un auténtico robo legal, en vez de estudiar fórmulas alternativas encaminadas a derogar esta última reforma franquista, sus señorías haciendo caso omiso a las más elementales normas democráticas, arguyen entre bastidores como implementar una reforma de apariencia legal, sin que sus escaños le fuera en ello.

Todo esto sería una situación claramente identificativa con el film “Danzad, danzad, malditos” de Sydney Pollack, drama que se nos representa en la época de la gran depresión de EEUU, cuando anuncian un gran maratón de baile para toda clase de persona y condición, con la idea de conseguir unos escuálidos 1.500 $ de plata como premio final, en una competición donde los concursantes fuerzan hasta límites insospechados su resistencia física y psíquica, mientras una multitud de personas ávidas de morbo se divierten alegremente, contemplando el sufrimiento de todos ellos, días tras días.

3) Desde el mismísimo Gobierno de la nación hasta los distintos medio de prensa, radio y televisión, pasando por todos los partidos políticos del Congreso de los Diputados, han estado insistentemente criticando las leyes que imperaban en la época que va desde el 1939 hasta 1975 por provenir de un dictador como era Franco, alegando que eran unas malas leyes hechas por un Jefe de Estado facineroso y solo respondían a su propio interés, no teniendo en cuenta jamás el bien de las personas.

Pues bien, atendiendo al tema que nos ocupa de los Impuestos de Sucesiones y Donaciones y sin entrar en otra serie de cuestiones, podríamos afirmar sin ningún género de dudas, que la reforma llevada a cabo con la Ley 29/1987 de 18 diciembre ha sido una burda copia de la denominada Reforma Tributaria de 11 junio de 1964, además de perversa y malintencionada, toda vez que de los 31 artículos de esta reforma, en cinco de ellos el poco beneficio que se obtenía a través del desarrollo de la misma, han desaparecido en su totalidad tras la aplicación práctica de la nueva ley, sin haber hecho antes un estudio socio-económico y de repercusión social a la entrada en vigor de esta. En otras palabras, toda la clase política en general y este gobierno en particular, a sabiendas de las tremendas injusticias, robos y confiscaciones que se están produciendo en la actualidad, en vez de solucionar este gran problema nacional, hace oídos sordos a toda una nación que le está reclamando la derogación de esta perversa ley, actitud facinerosa propia por otra parte de toda una élite política que se olvida de la omisión del deber de socorro.

4) La inquina que llevó el gobierno socialista de entonces a la población española, en materia de Sucesiones y Donaciones -siendo Ministro de Hacienda el Sr, Carlos Solchaga- jamás lo sabremos a ciencia cierta, pero hay una cosa que es clarísima, la postura oficial del PSOE de entonces al igual que el de ahora -en unión de sus acólitos-, era de subir muy progresivamente este impuesto para según ellos atender a los servicios sociales, educación y sanidad; en otras palabras, tras la reforma del impuesto de sucesiones en 1987 los principales partidos políticos –PP y PSOE- unas veces en el gobierno y otras en la oposición, aún no se han dado cuenta que esto no es un juego político sino una reivindicación de justicia que ha de llevarse a término, y más pronto que tarde les pasará factura tanto a ellos como a toda la oposición en pleno.

Lógicamente ante una pregunta tan concreta como ¿porqué no derogan vds el ISD?, la clase política en general nos da una respuesta tan simplista como las afirmaciones dadas anteriormente, y vuelven a errar en el diagnóstico cuando a día de hoy nos indican que ellos son partidarios de la armonización de un impuesto tan execrable como lo es, el Impuesto de Sucesiones y Donaciones.

Por lo tanto, ante esta postura tan anacrónica, la población Española se le plantea la siguiente diatriba:

  • Tienen miedo a derogar este impuesto porque no saben o conocen otra fórmula alternativa de cómo obtener 2.500 M€ si se eliminara, cantidad que correspondería justamente al recaudo anual por este solo concepto (excluidos los embargos). Pues siendo así, ello denotaría claramente, un engaño manifiesto por parte de toda la clase política y de otra un egocentrismo exacerbado hacia sus no iguales. ó
  • Es tanta la prepotencia y arrogancia del partido socialista en el poder –así como de toda la izquierda radical de este país-, que se dejarán llevar por la animadversión hacia las clases medias y pobres, pensando que jamás conseguiremos su derogación.

Tanto en un caso como en otro, las personas que sufren en este momento el terrible impuesto, no vamos a permitir bajo ningún concepto que se nos ninguneé legado alguno que implique la renuncia, el robo o la confiscación de una serie de bienes y derechos que han pertenecido históricamente a nuestra familia, todo ello en beneficio de un supuesto bienestar social, que por supuesto no lo es, cuando la realidad nos indica el puro afán recaudador de una élite política al más puro estilo gansteril, cuando chantajean a todo un pueblo al afirmar la necesidad imperiosa de recaudación de este perverso tributo, incumpliéndose los cuatro elementales principios básicos normativos que graban cualquier impuesto para que podamos considerarlo justo, a saber: “Principio básico de capacidad económica- Principio Constitucional de igualdad y no discriminación- Principio de Seguridad jurídica y Principio de no Confiscación”, por lo tanto la tozudez o persistencia en el mantenimiento y armonización de este malvado impuesto respondería más bien a un depravado tributo con tintes totalitarios, claramente identificativo con la ideología progresista más rancia e ignominiosa que en las dos últimas décadas está imperando en buena parte de la UE, sobre todo en la zona más occidental, como sería el caso español.

 

Sr Presidente del Gobierno, Srª Ministra Montero, lamentándolo mucho, la Plataforma Nacional Stop Sucesiones que históricamente ya venía reivindicando la derogación de este impuesto hace dos años –con relativo éxito- y ante el anuncio del gobierno del Sr. Sánchez afirmando de querer armonizar este confiscatorio impuesto a nivel nacional, nos vemos obligados a convocar al pueblo Español en general y a todos los afectados que sufren en la actualidad esta lacra de impuesto en particular, a una gran manifestación en Madrid el día 6 de Octubre, para hacerle ver a toda la clase política y a sus dirigentes que ya no vamos a tolerar más robos, en nombre de un supuesto estado de bienestar progre y falso.

¿Recuerdan sus señorías, la obra de Lope de Vega titulada “Fuenteovejuna, todos a una”?

Aquí se narra la sublevación llevada a cabo en Fuente Obejuna –Córdoba- (1476) por el pueblo llano ante la tiranía ejercida por el Gran Comendador de Calatrava – que aún perdura en la actualidad- Fernán Gómez de Guzmán, ante su propio pueblo, y este le respondió dándole muerte. Al enterarse de este hecho los Reyes Católicos, mandaron a la justicia para que castigasen a los culpables, pero el asesinato quedó sin castigo y Lope de Vega lo narró así:

  • ¿Quién mató al Comendador?
  • Fuenteovejuna, Señor.
  • ¿Quién es Fuenteovejuna?
  • Todo el pueblo, a una.

 

Señores del Gobierno: Hay que ser muy necios e irresponsables, el no saber que este malvado impuesto caerá más pronto que tarde y aupará en los laureles a quién lo derogue o mandará a la oposición por muchos años a quién persista en esta actitud. Por lo tanto desde esta Plataforma sugerimos a la señora ministra su inmediata derogación.

Finalizo el presente artículo con una pregunta de fácil contestación:

¿Se puede robar a la ciudadanía en nombre de la ley?

 

 

Enlaces patrocinados:
Artículo anteriorPolíticos al psiquiatra
Artículo siguiente#EquiparacionYa
José Antonio Bejarano Flores
Empresario liberal, de San Pedro de Mérida (Badajoz). Socio del Club de los Viernes. Miembro de la Junta Directiva de STOP SUCESIONES y coordinador en Mérida (zona).