televisión española

Esto se veía venir. Aunque a decir verdad han tardado en hacer lo que todos los españoles de bien estabábamos esperando y nosotros somos los primeros culpables de esta desvergonzada puesta en escena  no dando noticias correctas sobre el PSOE, que por cierto las hay y que todos hemos visto. La gravedad del asunto es que las silbas y los abucheos al presidente del Gobierno en varios lugares de su itinerario por tierras gaditanas no se han comentado en la televisión española de todos, en esa tele que pagamos todos los españoles. La palabra chorizo y fuera de aquí no se ha mencionada nada, sin embargo se vio unos besos de unas damas al Presidente  que estaban  esperando en las puertas del palacio en donde iban a almorzar. Lo mismo ha pasado en la playa de Sanlúcar de Barrameda con palabras de fuera, fuera. Que buena es la gente ¿verdad?

No han hecho nada más que aterrizar en la tele donde se ha empezado a dar asilo a la  libertad  de expresión, dejando al descubierto muchas noticias, las cuales muchas de ellas no merecen estar en los telediarios. Llevamos tres días dando los mismos telediarios tanto del mediodía como el de la noche: podría ser por las vacaciones de los reporteros de la uno. ¿verdad?

El señorito de Galapagar ya ha llegado a la televisión española que quería desde hace tiempo. Es el regalo que le ha dado Pedro Sánchez  por sus votos para encararse a lidiar las noticias dándole unos banderillas de izquierda a izquierda puesto que con una sola mano ha cogido las dos banderillas para apuntarlas en  el morro de nuestra piel de toro. Posiblemente sea hoy día 12 el último día que vea televisión española por aquello del fútbol. Estoy seguro que no seré yo solo el que deje de ver la tele. El Gobierno y su padrino han asumido el ejercicio del poder en televisión española.

“No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defenderé con mi vida el derecho a expresarlo” (Voltaire)

El Frankenstein moderno y el “collons” catalán