Pedro Sánchez comisión de la verdad
El fundador del PSOE, Pablo Iglesias, amenazando con atentar contra el presidente de la república

La intromisión del estado en nuestras vidas es inaceptable

Estamos en un punto de nuestras vidas en el podríamos hablar de las consecuencias de los señores feudales y el feudalismo en primera persona porque lo estamos sufriendo en nuestras propias carnes. El nuevo señor feudal, Pedro Sánchez, tiene mucha prisa por imponer muchas cosas, pero ante todo tiene prisa por imponer su pensamiento único y sus ideas con todos los medios que pueda tener a su alcance.

Llama poderosamente la atención que este presidente okupa, con solo 84 diputados en el Congreso que le respalden, lo primero de lo que se haya ocupado, haya sido de controlar los medios de comunicación, en este caso TVE. La urgencia, las prisas con las que ha atacado su desembarco en TVE demuestran que lo quiere controlar todo para manipular a la población.

Pero es que no solo está conforme con eso, ahora busca imponer por decreto su verdad, la del pensamiento único. La de que las checas no existieron, la de que el PSOE no ha sido un partido asesino, golpista y conspirador a lo largo de toda su historia, o la de que la matanza de Paracuellos no fue más que un accidente o que ni siquiera existió.

El ministerio de la verdad de Orwell

Nos quiere imponer su verdad por decreto. Pretende manipular la historia para venderle a toda la población española su historia como verdadera por muy falsa que sea. Si a eso le añadimos la preocupante falta de cultura que existe en España y el nulo interés por aprender que tiene una gran parte de la población, el cóctel que obtendríamos sería explosivo.

La verdad, la historia, la tenemos todos al alcance de nuestra mano. Podemos leer, interpretar y sacar cada uno de nosotros nuestras propias conclusiones, pero no por medio del gobierno. El gobierno no es nadie para manipular e intentar modificar nuestro pensamiento, mucho menos el gobierno de un ignorante redomado como Pedro Sánchez.

El único objetivo de este prepotente es perpetuarse en el poder, a pesar de no haber sido votado por casi nadie. A pesar de ser el líder socialista que más bajos resultados electorales ha cosechado a lo largo de su historia. Y el descaro, la falta de escrúpulos y vergüenza que está utilizando para conseguirlo es aún más preocupante. Sus tentáculos ya se extienden por todas partes, incluso las redes sociales. ¿Han comprobado la cantidad de nuevas cuentas falsas que le defienden?

No seamos ilusos, este impresentable no va a convocar elecciones de inmediato, hay que obligarle a ellos porque al paso que va esto, dudo mucho que convoque elecciones cuando le corresponde por iniciativa propia. ¿Que no? Miren su gobierno a base de decretos ley, vean lo que pretende hacer con el Senado para acallar a la oposición. Vean lo poco que le importa con tal de mantenerse en la poltrona. No tiene ni escrúpulos, ni vergüenza alguna.