pena
Pena es una situación del corazón de una persona por otra u otras que están en situación personal de mal sea física o mental o del alma.
Las penas pueden ser de misericordia o de tristeza. Deben ser de misericordia para que uno esté siempre alegre y no triste, es decir desearles que se pongan bien física, mental o del alma.
Hay pena sobre los bebés mellizos prematuros de cualquier matrimonio y la misericordia es desearle de corazón la salud total. También de las personas paralíticas que toda su vida está en dependencia total a una silla de rueda. Porque la dependencia a otra persona todos la tenemos, en silla de rueda o no.
El problema está cuando esas personas, su mente y alma están enfermas con quienes la pena de misericordia debe ser mayor, dónde todos hemos de luchar para que no sea pena de tristeza. Sobretodo personas que entran en las Iglesias y se desnudan, o quiere quitar la Santa Misa de las TVs o llaman de Edad Media al Senado Argentino porque en votación dicen Si a la vida, el sí a la alegría, a la paz personal y el si a la misericordia, cuando la vida es de siempre; sino tú no existirías.
Mental porque están confusos y no creen en el derecho y respeto de la libertad de las personas, se creen superiores a los demás y piensan que viven en la Edad Media por que defienden la vida y porque la religión es propio de personas inmaduras que viven en la superstición y hay que ofenderles en sus creencias con desnudos en las Iglesias y quitándoles la Misa por televisión. Son los salvadores de la “gente no normal” como Castro, Chávez, Maduro, Hasán Rouhaní, Calvo, Zapatero, Sánchez, Puigdemont, Junquera, ahora Torra,…, y un sinfín de personajillos.
Y del alma, porque están enfermos, no tienen en el corazón misericordia y están tristes que transmiten sólo pena de misericordia a la gente normal. La “gente no normal” no quieren hablar de vida, de alma y misericordia porque es de la Edad Media. La Pena en los podemistas es de tristeza. No hay ni una cara de paz.