Seguimos con las entradas dedicadas a la figura de Manuel Rodríguez Sánchez, Manolete, en el aniversario de su muerte, y lo hacemos con una anécdota que hemos titulado cuando Arruza pilotó el avión con Manolete de pasajero. Una anécdota que protagonizan dos grandes toreros, rivales y amigos, que desaparecieron de manera trágica, como es sabido por todos los aficionados. Arruza contaba así lo ocurrido en el avión:
<<Recuerdo que el viaje era de Lima a Bogotá y el avión iba lleno de toreros: Manolete y yo, nuestros apoderados, Camará y Andrés Gago; su cuadrilla y la mía, pues lo habíamos fletado nosotros mismos.

Yo iba en un asiento junto a Manolete, y como uno se aburre a ratos, para gastarle una broma le dije:

-Manolo, me voy a la cabina a ver si el piloto me deja conducir un poco.

Minutos después de haber permanecido en la cabina, el piloto me advirtió:

-Váyase a su asiento, que vamos a bailar un rato.

Yo no le hice caso, pero efectivamente tuvimos unos baches de miedo. Cuando pasó la cosa me reintegré a mi sitio, preguntando a los compañeros de viaje cómo lo había hecho. Nadie me contestó. Al rato me levanté diciendo:

-Voy a tomar otra vez los mandos del avión.

Entonces Manolete, sentado a mi lado, me agarró del brazo diciéndome:

-Tú de aquí no te mueves>>.

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