gato

Compartimos una poesía de nuestro colaborador Donaciano Bueno titulada no toquen a mi gato…

Juguemos a ser buenos. Yo me apunto,
que a mí a ser generoso nadie gana,
me doy golpes de pecho en la mañana,
lamento cuando tocan a difunto
los toques de campana.

¿Un bicho en la cuneta? me entristece,
lo mismo es si una rata o fuera un gato,
quien quiera que es objeto de un maltrato,
incluso si es que el cielo languidece
yo paso allí un mal rato.

No quiero presumir, soy muy sensible,
que a mí un niño me puede, me enternece,
contemplo si una flor de sed perece,
la luna si al morir se hace invisible
y el hambre a mi me escuece.

Pues yo me considero buena gente
lo malo que percibo, lo lamento,
le invade una congoja al sentimiento
que obliga a que la rabia se acreciente,
y mando a tomar viento.

No en vano considero soy humano
y en eso a mis costumbres yo me aferro,
e incluso lo deploro cuando yerro
mas juro, no respondo de mi mano,
si tocan a mi perro.

Yo conozco, poesía