Nati Mistral, amariconando
Nati Mistral durante la entrevista (Youtube)

Entrevistada en 2013 en Intereconomía

Entrevistaban a Nati Mistral en un programa de Intereconomía en el años 2013. En ese programa la actriz, fallecida el 20 de agosto de 2017, se mostraba tal y como siempre se había mostrado, como una mujer sin complejos y sin pelos en la lengua para decir absolutamente todo lo que pensaba por muy políticamente incorrecto que fuera.

Tras reconocerse como una mujer de derechas, hablaba del feminismo para mostrarse en contra. Se reconocía femenina pero no feminista y advertía a sus entrevistadores que no se dejaran “amariconar” por el feminismo, “las feministas os están amariconando, no os dejéis”.

Tras hacer esa afirmación relataba cual era su visión del mundo y de la vida. Decía que las mujeres tenían el gran don de ser “hacedoras de hombres” y ahora rechazaban serlo porque creían ser más independientes por tener “un coche mejor”. Mistral también mostraba como veía ella la historia de la humanidad y la religión, también con la situación del hombre y la mujer.

La visión del mundo de Nati Mistral era por aquellos tiempos en los que se hizo la entrevista muy políticamente incorrecta, pero ahora lo es mucho más. Es muy cierto que todos nos creemos muy independientes sin serlo y no es menos cierto que ahora se cree que esa supuesta “independencia” se consigue fuera de casa y fuera de lo que es la histórica visión de lo que ha sido la familia tradicional.

La familia es realmente la base de la independencia. En España se quiere acabar con la familia tradicional porque es el auténtico núcleo duro de protección del individuo. No hay nada ni nadie que sea lo suficientemente fuerte y que sea capaz de acabar con la familia tradicional, ni siquiera el estado. De hay que en los últimos tiempos la intención del estado sea minar a la familia para dejar al individuo completamente indefenso ante él.

No lo permitamos. En España tenemos la suerte de mantener casi intacto el concepto de familia y la unión familiar, a pesar de los grandes ataques que recibe continuamente.