Angel Antonio Ribera Navarrón, Antonio Hernández-Fernádez Segura y Augusto Unceta-Barrenechea Azpiri

Amenazado por ETA desde hacía tiempo

Augusto Unceta-Barrenechea Azpiri, además de ser presidente de la Diputación de Vizcaya era el hijo del fundador de la fábrica de armas Astra, Unceta y Cía. Como hacía todos los sábados, había quedado con sus amigos para jugar un partido de pala en el frontón Jai Alai de Guernica.

Junto a él, se desplazaba en otro coche su escolta formada por guardias civiles. Al aparcar cerca del frontón, el coche de su escolta se detuvo un poco más adelante. Justo en el momento en el que Augusto Unceta se disponía a sacar su bolsa de deporte del maletero, fue alcanzado por un disparo en la cabeza. Después fue acribillado a tiros por ráfagas de metralleta, recibió once impactos y murió en el acto.

Cuando los dos guardias civiles de su escolta procedieron a mover el coche en el que iban, chocaron con otro coche ocupado por tres personas. Les empezaron a acribillar a balazos desde un SETA 1430. Antonio Rivera recibió diecisiete impactos de bala, mientras que Ángel Fernández fue alcanzado por doce.

Augusto Unceta había recibido en el año previo a su asesinato varias cartas de amenaza de ETA, donde se le decía que iba a morir a balazos disparados por miembros de la banda.

Los asesinos de Unceta, Rivera y Fernández

En diciembre de 1978 la Policía culminó una gran operación contra ETA, que llevó a la detención de José Antonio Torre Altonaga, alias Medios. Sus declaraciones sirvieron para identificar a los autores de diferentes atentados cometidos en los años anteriores.

De este modo se pudo saber que en el asesinato de Augusto Unceta y sus escoltas participaron, presuntamente, los liberados de la banda José Manuel Pagoaga Gallastegui, alias Peixoto, y Francisco Javier Aya Zulaica, Trepa (ABC, 24/12/1978). Por otra parte, en la web de la Guardia Civil podemos leer que los asesinos fueron “capturados dos años más tarde.

Sólo dos de ellos: Martín Apaolaza Azkargorta y Miguel Ángel Goyonetxea Fradua, se sientan en el banquillo, pero salen absueltos por falta de pruebas y prescripción de los delitos. Sumarios 47/89 y 18/90 de la Audiencia Nacional”.

Antonio Hernández-Fernádez Segura

Antonio Hernández Fernández-Segura tenía 23 años. Estaba casado y era padre de un niño de seis meses. Era natural de Baños de Graena (Granada) y llevaba muy poco tiempo destinado en Guernica.

Ángel Antonio Ribera Navarrón

Ángel Ribera Navarrón era natural de Socuéllamos (Ciudad Real) y estaba soltero. En agosto de 2008 el Ayuntamiento de Socuéllamos aprobó una propuesta del grupo municipal popular para dedicar una calle al guardia civil asesinado.

Augusto Unceta Barrenechea

Augusto Unceta Barrenechea nació en Guernica, el 5 de diciembre de 1923. Fue alcalde de Guernica y diputado provincial. Posteriormente fue vicepresidente de la Corporación vizcaína y, tras la dimisión del presidente, Pedro Aristegui, fue nombrado presidente. Era propietario de la empresa de armas Astra, Unceta y Cía., y tenía participaciones en otras empresas de Guernica, como Trébol y Jipsal dedicadas a la elaboración de objetos de cubertería. Gran deportista, aficionado a la pesca y al frontón, estaba casado con María Dolores Ugalde y el matrimonio tenia tres hijos.

D.E.P. Augusto Unceta-Barrenechea Azpiri, Antonio Hernández-Fernádez Segura y Angel Antonio Ribera Navarrón. Asesinados por ETA el 8 de octubre de 1977 en Guernica (Vizcaya).