pescadera
Todas las personas estamos hechas del mimo barro, pero no del mismo molde

Creo que todo el mundo tiene tiempo para todo, aunque habrá algunos que necesitan, cosa que he oído,  que el día tenga más horas. Yo podría decir lo mismo, ya que opino que hay  día para todo. Hoy me he puesto a ver algunos apuntes que tengo de los periódicos  y publicaciones algunas muy sustanciosas, donde uno no las puede dejar de exponer. Hay una noticia en la que he encatrado esta ocasión para hacerla y máxime cuando se trata de dos personajes de la vida pública, aunque uno de estos yo no lo considero de tal menester; en estos dos he encontrado un rifirrafe que ocurrió en su día, aunque no por ello, tuvo muy pocas reflexiones en los periódicos. Lo hago pensando en que estamos perdiendo el buen sentido del humor, que siempre nos caracterizó a los españoles.

Cotejando y valuando   la frase que dijo el Académico de la jerga y escritor Félix de Azúa con la tasación justa sobre la escasa Ada Colau y Alcaldesa de la ciudad de Barcelona diciendo que: “debería estar sirviendo en un puesto de pescado”. Por aquí en esta tierra de María Santísima,  Andalucía  y con  cualquier interlocutor con sentido del humor, que es  su mayoría,  esta frase no creo que sea para tanto  río   de tintas  echado sobre este preclaro hombre de letras —como he dicho antes— y Académico de la lengua.

Digo que, aquí, en esta tierra de María Santísima  estas frases o parecidas las tenemos a la vuelta de la esquina, si se le hubiese dicho que mala “follá eres” frase muy conocida por las granainos. ¿Qué hubiera pasado?  Cuando se dicen con salero y un poquito de agudeza el que las oye le entra una risa que contagia al que la escucha. Se pueden decir frases más mejorables para distinguir a esta individua y siendo este respetable un distinguido de la prosa y de la gramática podría haberla endulzado  un poco más. Pienso que, en unos minutos de acaloramiento a cualquier zutano o mengano nos daría el gusto —lo creo así—de hacer esta frase lapidaria que, muy bien se la podría haber dirigido más o menos a otra persona diciéndole: vete a freír espárragos. Pero hete aquí que, esta expresión iba dirigida a la regidora de la capital catalana.  Si yo les dijera a algunos políticos que deberían estar sirviendo  estiércol para flores, o en su caso  que deberían estar recogiendo basura—tan digna y honorable son todas las profesiones—la gente se reiría a mandíbula abierta. Una vez más he visto que hemos perdido también  el sentido del ridículo.

Posiblemente se haya pasado como buen Académico en la parrafada de la frase, pero decirle a una persona o política—ya que la señora política es una persona, creo yo— que: “debería estar sirviendo en un puesto de pescado”, podría haberlo sentenciado con: a mi pescadera le huele el pescado. ¿En una pescadería a que se quiere que huela? Señora Ada, yo sé que usted no está ni estará habilitada para vender pescado. Para eso hay que levantarse al amanecer, cuando aún  no se han abierto las puertas de las calles,  ir a la lonja y pasar frío los días de invierno. A sí lo creo, pero si estará acreditada para  otras labores, por ejemplo, ser política.

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