Marido de Susanna Griso, atacando esta vez a Inés Arrimadas
Carles Torras junto a Susanna Griso

Parecía muy tranquilito Torras últimamente

Parecía muy tanquilito Carles Torras, marido de Susanna Griso, últimamente. Tras sus continuos patinazos y salidas de pata de banco atacando, entre otros, al Rey de España a quien, recordemos, llamó “capullo”, parecía que había corregido un poco su fervor separatista y su mala educación.

Pero no, aquello no era más que un espejismo. Es aparecer Inés Arrimadas en escena y le pasa lo mismo que al más descerebrado de los separatistas, su odio a Arrimadas provoca que se les vaya hasta la pinza.

Publicaba un tuit, Arrimadas que decía lo siguiente: “La sentencia del TSJC confirma que el espacio público es de todos y que no se puede ocupar con simbología ideológica y partidista. Hemos pedido a la Delegación del Gobierno y a Sánchez que exijan a los Ayuntamientos respetar la neutralidad“.


Si hay algo que no soportan los separatistas es la libertad de expresión de Arrimadas. La odian porque les come continuamente la moral tanto en la calle como en el Parlamento de Cataluña y no pueden evitar practicar con ella el acoso y el insulto continuo. A Torras le pasa lo mismo, no es una excepción en el separatismo y contestó inmediatamente a Arrimadas:  “Tus compañeros de partido en Madrid instalan carpas naranjas en muchos barrios -como el mío- CADA fin de semana. Ah, por cierto, y reparten globos y gorras a los niños pequeños. No te cansas de acusar a los demás de lo que vosotros no paráis HACER?


¿Qué tendrá que ver lo uno con lo otro?

Y tras ver esta nueva chorrada de Torras uno no puede evitar preguntarse, ¿qué tendrá que ver lo uno con lo otro? Los partidos políticos instalan carpas, que pagan, y regalan globos y gorros a quien quiera aceptarlos. ¿Qué tiene que ver eso con llenar una ciudad con simbología separatista y banderas ilegales, con el consentimiento de un ayuntamiento y gratis?

El que un ayuntamiento haga eso ofende y perjudica a quien no esté de acuerdo con ello, con un agravante, lo hacen con el dinero de todos. Los partidos políticos reciben subvenciones públicas, todos, pero ningún ayuntamiento fomenta a un partido o a otro. Un partido político decide instalar una carpa, pide permiso al ayuntamiento, pagan la tasa y punto. ¿A quién pide permiso el independentismo para llenar las ciudades y pueblos de simbología independentista?

Que Torras controle un poco sus odios y sus fobias. Eso es lo que debería hacer cuando tiene la suerte de vivir tan bien de su odiada España y sin pegar palo al agua. Es el marido de un personaje público y famoso. No respeta a nadie este descerebrado. Está poniendo en entredicho incluso a su propia mujer con su absurdo comportamiento.

Carles Torras atacando a Inés Arrimadas (Twitter)