pata
Cuando un animal mete la pata en una trampa es animal muerto, más tarde o más temprano.
Jorge Rodríguez Gramage, del PSOE, presidente de la Diputación de Valencia y alcalde con mayoría absoluta en el ayuntamiento de Onteniente, su pueblo natal, ha metido la pata. De él dice Ximo Puig, presidente del PS0E y presidente de la Comunidad Autónoma de Valencia “que es una persona honrada y honesta”. Porque no ha metido la mano sino la pata, según dice el mismo Jorge Rodríguez Gramage.
Dicen “que no sólo hay que ser bueno sino parecerlo”, y Jorge Rodríguez “no parece” honrado y honesto aunque presuma, se ría y diga de sí mismo que él es bueno, que no ha metido la mano, sino que lo que ha metido ha sido la pata.
Tendrá que probar que es inocente de lo que se le acusa de malversación de dos millones de euros de dinero público y de prevaricación.
Meter la mano es robar directamente, y meter la pata es equivocarse en disponer de normas y formas, la trampa, para que se robe, lo que es prevaricacion o abuso del poder. O es un incompetente. Cada uno mete lo que tiene pata o cabeza.
Si mete la pata, hay que expulsarlo de la administración pública, porque favorece a unos desigualmente, de algo que es de todo. Es un hombre corrupto cómo muchos políticos. Y la respuesta tiene que ser su dimisión, y juzgarle y condenarle tanto si ha metido la pata cómo si ha metido la mano. Quién la hace la paga.
Un chico cerca de los cuarenta años, haciendo de las suyas “con sorna” con lo que es de todo. Hay que estar vigilantes sea la edad que sea y del partido político que sea.

Gobierno español sin discernimiento