Mediaset sanción económica por Sálvame
El presentador y alguno de los colaboradores de Sálvame

No es la primera vez que se les advierte

La compañía televisiva Mediaset, que emite el programa “Sálvame”, ha recibido una dura sanción económica por parte de la Comisión Nacional de Mercados y la Competencia (CNMC). El motivo por el que se ha sancionado a Mediaset por la emisión de contenidos audiovisuales que pueden resultar perjudiciales para el desarrollo físico, mental y moral de los menores.

El importe de las sanciones, contra las que se puede interponer recurso contencioso-administrativo ante la Audiencia Nacional en el plazo de dos meses, es de 1.094.006 euros y 207.302 euros. En el primer expediente se agrupan seis sanciones por los contenidos emitidos en los programas “Sálvame Limón” y “Sálvame Naranja” los días 8, 9 y 10 de enero de 2018. En el segundo expediente hay otras dos sanciones por los contenidos emitidos en “Sálvame Naranja” el 9 de febrero de 2018.

No es un programa apropiado para ese horario

Imagino que a pesar de la dureza de las sanciones, a Mediaset todavía le saldrá muy rentable la emisión del programa Sálvame de las tardes debido a su audiencia. Por eso tengo la impresión que el primer problema es de base y no se arregla con sanciones. El primer problema es el motivo por el que se permite la emisión de ese programa a una hora en la que es fácil que los niños se puedan poner delante del televisor ya que es la hora de su vuelta del colegio.

Hace muchos años que la televisión dejó de respetar los horarios y ponen cualquier tipo de programa a cualquier hora. Hace años, a esas horas había programación infantil, como es normal debido al público objetivo que se podía sentar delante de la televisión. Hoy en día la programación infantil en las cadenas generalistas directamente no existe.

Al final y por muchas sanciones que pongan el problema seguirá siendo el mismo, que ese programa no se emite a la hora apropiada en la que debe emitirse. Y al final, por mucho que se le sanciones, todos sabemos el dinero que mueve la televisión y que esas cantidades con las que se les sanciona son calderilla comparada con los ingresos que generan.