Carmen Calvo nos toma por tontos
Carmen Calvo

Lo de Carmen Calvo es de traca

Sabíamos que estando Carmen Calvo el gobierno de Pedro Sánchez nos iba a dejar grandes momentos de gloria, pero nunca pensamos que tantos y tan seguidos. Si hace poco ya nos dejó a todos alucinados con su petición a la RAE para que hiciera un estudio sobre la posibilidad de utilizar el lenguaje “inclusivo” en la Constitución, ahora nos llega con su justificación del viaje de Pedro Sánchez.

Como Sánchez está “missing” desde que asumió la presidencia del gobierno, son sus ministros y en este caso su “flamante” vicepresidenta la que tienen que dar las explicaciones por él. Como verán, ella solita cae en su propia trampa porque la pobre intenta manipular, se enreda y se intenta desenredar ella sola, enredándose más todavía.

el presidente tuvo agenda institucional todo el día, y por la noche fue al FIB como si se hubiese sentado en un teatro. ¿Qué tiene de menos esa música, que son miles de ciudadanos que están allí, que los que hubiera en un teatro viendo una ópera? estuvo todo el día en reuniones, se vio con el presidente de la Generalitat, y por la noche se acercó a un evento cultural. Es decir, tuvo agenda de cultura por la noche.

Menudo lío mental que tiene Carmen Calvo

Como Carmen Calvo intentaba manipular para hacer quedar bien a Sánchez, se fue enredando ella sola. Nadie ha dicho que tuviera nada de malo que Pedro Sánchez fuera al FIB, ¿quién ha criticado eso? Entonces, como en sus declaraciones se da cuenta, aunque tarde, que nadie había criticado que fuera al FIB en lugar de al teatro o a la ópera, recula, aunque ya demasiado tarde.

Ahí es cuando llega la Carmen Calvo en esencia, lo que es ella, más simple que el mecanismo de un botijo. “Y por la noche se acercó a un evento cultural. Es decir, tuvo agenda cultural por la noche”. Pero la realidad es otra, querida mía. Sánchez quería ir al FIB y quería ir en un Falcon. Las reuniones de antes son una simple excusa para pegarse el caprichito de nuevo rico.

Esta vicepresidente de “todo a 100” se cree que la gente para la que habla tiene la misma pedrada que tiene ella, es decir, cree que habla para tontos. Pero que sepa Carmen Calvo que puede que haya una parte de su auditorio que esté a su nivel o incluso por debajo. Pero a la mayoría no se nos cae la baba. Que mienta un poco menos, que nos respete un poco más y que el presidente sea un mucho más humilde y un mucho menos fantasma.