Ana Pastor dejada en evidencia
Ana Pastor (Atresmedia)

La superioridad moral

La superioridad moral con la que funciona la izquierda en España no es algo nuevo, es de siempre. Lo hacen todos, políticos, militantes, simpatizantes y periodistas. No solo deciden sobre lo que es bueno o es malo, también, como es el caso de Ana Pastor, sobre lo que es, o no es, opinable.

Entrevistaban en las últimas fechas a Jose María Aznar en Onda Cero. En esa entrevista, Aznar afirmaba que “La sentencia de Gürtel es opinable”. Pronto aparecía al quite Ana Pastor, ella es la que decide qué es opinable y qué no. Y ella también decide sobre qué sentencias se puede opinar y sobre cuáles no.

Es decir, es un haz lo que digo pero no lo que hago, algo también habitual en la izquierda española. Mientras ella se puede permitir el lujo de opinar sobre la sentencia de “La Manada”, los demás no se pueden permitir el lujo de opinar sobre lo que quieran. como ella bien dice, “con un par”.


No es solo opinable lo que ella decida

Sí, la “diva” del periodismo español nos quiere dar su autorización para que opinemos lo que ella quiera, mientra ella opina sobre lo que le da la gana. Pues va a ser que no, aquí todos tenemos derecho a opinar de lo que queramos y, también, con un par.


Se les han subido mucho los humos a la cabeza a estos pseudo-periodistas que se creen en posesión de la verdad y la certeza absoluta. Conviene que, de vez en cuando, alguien les vuelva a hacer aterrizar en la realidad. Esa realidad que dice que ellos no son nadie para otorgar o quitar el derecho a opinar de nadie. Y mucho menos criticando a alguien por hacer exactamente lo mismo que ellos hacen, y con un par.

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