Torra y Torrent, atentado de Hipercor
Quim Torra

Otra muestra de cobardía

Al final los personajes como Quim Torra o Roger Torrent siempre demuestran algo a pesar de sus palabras de gallitos, que son unos cobardes. Ayer día 19 de junio, se homenajeaba en Barcelona a las víctimas del atentado de Hipercor al cumplirse treinta y un años de la masacre. Las dos máximas autoridades en Cataluña, Torra y Torrent, no acudieron al homenaje, tendrían cosas más importantes que hacer.

Hablan mucho y dicen demasiado desde sus poltronas, desde sus despachos o a través de los micrófonos de la prensa amiga. Pero después, cuando tienen que salir a la calle son incapaces de mezclarse con personas que pudieran provocarles un escenario hostil, como sería el haber ido a homenajear a las víctimas de un atentado tan terrible como ese.

Tienen miedo, viven en una burbuja de la que no se atreven a salir, la burbuja en la que solo se les dice lo que quieren oír y después se les da una palmadita en la espalda. No tienen reparo alguno en hacerse fotos con terroristas, en darles la mano y abrazos, pero enfrentarse a las familias de hombres, mujeres y niños, asesinados de una forma tan salvaje les da miedo.

Ni les van a decir nada, ni les van a hacer nada, tienen miedo al silencio, a mirar frente a frente a los ojos a cualquier miembro de esas familias y decirles que lo sienten, que están con ellas, porque es mentira, ni lo sienten, ni están con ellas. Sí pueden mentir ante un gran auditorio favorable o ante unos micrófonos, la mayoría regados de subvenciones que ellos firman, pero ante la verdad, ante el dolor, solo tienen cobardía.

Qué gran desgracia tener que mantener con nuestro dinero a miserables como estos.