gobierno
El gobierno sanchista de 18 personas tienen de común que son de izquierdas y además ateos. Y en entre ellos hay en temas fundamentales discordancias cómo en la Unidad Territorial por un lado Borrell, Robles, Marlaska y en contra la Batet y Sánchez; en alterar la Constitución Sánchez, Batet enfrente de Abalos, Robles; en cambiar políticas económicas Sánchez y otros en contra como la ministra de Economía
Y en temas educación, sanidad y religión son coincidentes los 18 hombres, para eso son de izquierdas y ateos. Aquí todos en un mismo saco: educación pública y quitar a los padres el derecho a la libertad de Educación de sus hijos, enseñanza obligatoria de la ideología de género; Sanidad pública, aborto, eutanasia y exclusión de la Sanidad Privada; Religión, fuera de los centros de enseñanza y en las calles, la enseñanza y símbolos religiosos a las capillas. Van en busca de una sociedad unitaria e inhumana y no a la diversidad del pensamiento libre.  Son totalitarios. De pensamiento único.
Después hay ministerios que son cachondeos: Medio Ambiente,  Cultura y Deporte y otros innecesarios cómo el del astronauta, que sabrá de Univesidad e Investigación, que debería estar en un sólo ministerio Educación y Universidades, si bien la ministra sólo llega a profesora de Instituto.
Y el Máxin Huerta de Cultura y Deporte es vergonzoso sus opiniones twitter sobre estos temas antes de llegar al regalo inmerecido de ministro, y su cambio de opinión al día siguiente cómo ministro sobre el deporte. Y más vergonzoso su justificación de su cambio de opinión,  es lo peor de lo peor que ha sido nombrado entre los seis ministros. Que junto a Sánchez, Calvo, Abalos y Calaá marcan el mercadeo de la palabra, es decir, se dice lo que la gente quiere escuchar. Cómo el charlatán de feria: bla bla bla y ahora os convenzo de lo contrario. ¡Menuda irresponsabilidad!
Es un gobierno para la galería,  llenos de incoherencia y contradicciones entre los miembros del mismo.

Es una búsqueda de la apariencia, de estética simplona de incoherencia y anormalidad.