Un grupo de mujeres iraníes disfrazadas de hombres en un estadio (Twitter)

Las mujeres tienen prohibida la entrada en los estadios

Así de triste y así de simple, las mujeres en Irán no pueden ir al fútbol, lo tiene prohibido. Desde 1979 y a raíz de la revolución iraní, una de las muchas medidas que se tomaron en contra de las mujeres fue prohibirlas ir al fútbol.

Eso no quiere decir que, aún así, las más valientes no acudan. Lo hacen disfrazadas de hombres. Y lo hacen corriendo un gran peligro, que sean detectadas. En tal caso las detienen y se las obliga a abandonar el estadio, trasladándolas a un lugar “adecuado”, mientras dure el partido. De hecho, en el año 2014, la activista Ghoncheh Ghavami fue arrestada el 25 de junio de 2014 por intentar asistir a un partido de voleibol en el mismo estadio. Pasó un año en la cárcel acusada de “propaganda contra el Estado”.


Recientemente, en un partido entre los equipos iraníes, Tekran Esteqlal y Persepolis FC, 35 mujeres fueron detenidas dentro del estadio. Lo curioso es que en ese partido estaban presentes el presidente de la FIFA, Gianni Infantino y el ministro iraní del Deporte, Masoud Soltanifar. La noticia recorrió todo el mundo y hubo miles de protestas.

La televisión emite los partidos con un retardo de algunos segundos

Para evitar que en los partidos de fútbol que se retransmiten por televisión, sobre todo si son fuera de Irán, se vea a mujeres, la televisión emite el partido con un retardo de varios segundos para eliminar las imágenes donde aparezcan mujeres. Sobre todo si es un partido en el que juegue Irán y las mujeres que aparezcan sean iraníes.

Mujer vestida con ropa de hombre (Twitter)

En las últimas fechas el gobierno ha hecho una propuesta al influyente claro, crear un palco en los estadios para mujeres, pero los clérigos lo han rechazado. Parece que a pesar de las protestas la prohibición va para largo.

Antes de la revolución de Jomeini, las mujeres podían acudir perfectamente a los estadios y con normalidad. Resulta increíble la involución de aquel país tras la toma de poder por parte del islamismo más extremo. Resultan mucho más modernas las imágenes anteriores a 1979, que las de ahora mismo.


Las mujeres iraníes esperan que las “valientes” feministas europeas, que tanto protestan donde no se necesita, tomen cartas en el asunto. Es irónico claro, no esperan nada de ellas, es demasiado peligroso y ellas van a lo cómodo. No como las valientes mujeres que se meten disfrazadas de hombres en un estadio, con el riesgo de que las pillen, solo por disfrutar de su deporte favorito. Increíble.