Zaplana, Bolinaga
Bolinaga reconociendo no estar arrepentido (Youtube)

El 30 de agosto de 2012 se concedía la libertad provisional a Bolinaga

Muchos lo recordarán, el 30 de agosto de 2012 se le concedía la libertad al terrorista etarra  Josu Uribetxebarria Bolinaga por un cáncer de riñón en estado “terminal”. Tras varios meses de reclamaciones, llegando a hacer Bolinaga una supuesta huelga de hambre para reclamar su libertad.

Los delitos cometidos por este asesino y sus condenas fueron los siguientes:

  • Asesinó a 3 guardias civiles. A Mario Leal Baquero, el 5 de diciembre de 1985 en Mondragón, y Pedro Galnares Barrero y Ángel López Martínez-Colmenero, el 14 de julio de 1987, en Oñate. La condena que recibió por esos asesinatos fue de 178 años de cárcel.
  • Secuestró durante 116 días al empresario Julio Iglesias Zamora, delito por el que fue condenado a 14 años de prisión.
  • Secuestró durante 532 días a José Antonio Ortega Lara. La condena que recibió fue de 32 años de prisión.

Tras ser puesto en libertad el 30 de agosto de 2012, Bolinaga murió el 16 de enero de 2015. Un asesino y secuestrador que la Justicia consideró que debía quedar libre por razones humanitarias.

La inevitable comparación con Zaplana

El ex-ministro Eduardo Zaplana permanece en prisión desde el pasado 24 de mayo por el caso Erial. Está acusado de unos presuntos delitos de cohecho, blanqueo de capitales, malversación y prevaricación. Zaplana padece leucemia desde hace tres años y necesita hacerse tratamientos periódicos. Existe además un informe médico que rechaza su encarcelamiento puesto que podría existir incluso riesgo de muerte.

Permanece en prisión preventiva y de momento no ha sido ni juzgado, ni condenado por los delitos de los que se le acusa. Su defensa ha pedido su salida de prisión por motivos de salud, por razones humanitarias, o en su defecto un arresto domiciliario.

Este pasado lunes, la titular del Juzgado de Instrucción número 8 de Valencia, que investiga ese caso desestimó tanto su puesta en libertad como su arresto domiciliario. La causa por la que ha sido desestimado es por considerar que existe un riesgo de fuga.

Tras estos dos casos solo puedo decir que no entiendo nada. Parece que hoy por hoy es mucho más grave robar que asesinar a tres personas y secuestrar a otras dos. Y lo que parece, y eso es algo mucho más grave, que es más importante la repercusión mediática que pueda provocar una decisión judicial que la gravedad del delito cometido. Es para volverse locos.