Son las ocho de la mañana. Acabo de retirar del kiosco el ABC de hoy. Antes de seleccionar por dónde empiezo a leer, hago un fugaz repaso por sus páginas. Y, oh sorpresa, me encuentro en la página 5, con la repugnante foto que da título a este escrito.

Como bien se puede comprender, no me refiero ni a la oportunidad ni a la calidad de la fotografía, sino a los personajes que en ella aparecen y a lo que representan. En cualquier país civilizado, democrático y de valores mínimamente cívicos, esa foto nunca se hubiera podido realizar porque supondría la mayor prueba de degradación moral, descaro personal y catadura criminal de una casta caduca, inmoral y prepotente que después de haber campado durante varias décadas con total impunidad practicando las mayores suciedades económico-sociales  que se pudieran imaginar, y perjudicando el prestigio de España, tiene la desfachatez, encima, de refregarnos su basura regocijante por nuestros sorprendidos y cansados ojos.

Para los que no hayan visto la fotografía, se trata de un ¿homenaje? que le han tributado (allí se tributa por todo) al indecente Jorge Pujol, a la “madre superiora” Marta Ferrusola del virtual convento de las “robamisales” y a cinco de sus siete “niños” Es curioso, a la par que nauseabundo, ver los rostros extasiados de la gentuza que ha “montado” este acto para escarnio de la gente decente y para demostrar que ni se arrepienten de sus ¿delitos? ni de sus sucias reivindicaciones de independizarse a toda costa. ¡Y -como siempre- a costa de España! Y yo me pregunto ¿Cuándo pagarán sus culpas?

 

 

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