Hay una frase española que dice: “hay tres jueves del año que brillan más que el sol”. Uno de ellos es este jueves, que lo católicos celebramos, es el jueves de esta semana con el que termina el mes de mayo, día 31.
En 1264, el Papa Urbano IV, de origen belga instituye para la Iglesia universal el día del Corpus Crhisti, su devoción se inicia con santa Juliana de Lieja o del Monte de Cornillón, nacida en 1.191, que tuvo una visión de la eucaristía, y que por ella se habla de la primavera de la eucaristía.
Corpus Crhisti es el amor a todos los hombres, es que Dios en su Hijo queda preso en la eucaristía para redención y salvación de todos.
En Córdoba tenemos en nuestra Catedral la segunda custodia procesional de mayor valor artístico, de Arfe. ¡Qué menos se merece!.
Se ha traslado esta fiesta de primavera en Córdoba del jueves al domingo, pero su celebración sigue digna desde mi tiempo de infancia a hoy,  donde en las calles procesionales se abren altares para su adoración pública,  las calles engalanan sus balcones con bordados y telas festivas, y las familias de esas viviendas riegan la Custodia con lluvias de pétalos de rosa en su más diversos coloridos. El silencio y la genuflexión de muchos acompañantes invita a la oración de acción de gracias y al desagravio por las faltas en sus vidas y demostraciones de su amor con Fé.
El sol va a brillar según las noticias del tiempo, si bien el día de la festividad brilla más que el sol, y también en las almas de quienes le acompañan.