Podemos, racistas
Espinar con Pablo Iglesias

La palabra pijo se refiere a persona, que en su vestuario, modales, lenguaje… manifiesta afectadamente gustos propios de una clase social adinerada. Podemos es de clase o casta social baja que se identifica con su “gente”. Pero es público que el electorado del partido, según el País, son más del 50% “gente adinerada”, con ingresos por encima de los 2.400 euros mensuales.

Como son Pablo Iglesias con padres de profesiones de clase media alta; y su cohabitadora Irene Montero, sicología educativa, también de la clase adinerada, al compartir el pago de una vivienda, que ningún obrero español puede pagar con su trabajo honrado, un crédito bancario de 610.00 euros para comprarse un chalet en favor de la tranquilidad de la intimidad de sus hijos, un fin en sí mismo bueno y deseoso para todos los españoles.

Lo que me parece mal es que esta pareja de hecho que utilizan lenguaje obrero, vestidos obrero, modales obrero y vociferia obrera, son ambos de la nueva burguesía de izquierdas urbana del siglo XX y de la quinta parte del siglo XXI, que se carcajean de la “gente”.

Y ahora llega Echenique, quien tenía una ayudante social a la que no le dio de alta en la seguridad social y no sé si ya se ha corregido, y dice que los “inscritos” en Podemos son inteligentes para comprender el comportamiento del dúo cohabitadores; a ver si es verdad que son inteligentes y echan a la pareja Iglesias- Montero burguesa y pija del pijismo en vestido,  modales, lenguaje,… de forma afectada a la casta adinerada del partido y que se pasan las formas y palabras educadas por debajo del arco…, del partido, o es que son una pareja de listillos.

La base de Podemos obrero debería denunciar a la burguesía universitaria que están en los cuadros de mando del partido, que usan su casta obrera para vivir burguesamente y usa la ideología comunista para engañarles. Lenin era de padres de clase media y él universitario y Stalin era hijo de un zapatero y él de estudio eclesiástico, y ellos vivieron cómo burgueses y engañaron a los obreros.

El escándalo es por tanto este nuevo pijismo de quienes mienten y critican, pero que para mí no tengo. Son dos pijos y poco inteligentes Pablo Iglesias e Irene Montero. Eso sí, en manipulaciones y en reírse de su “gente” si que están sus inteligencias, caraduras y sobretodo deslenguados vomitivos.