Imagen de patio cordobés (Pixabay)
Hemos comenzado el mes de mayo, que suele ser el mes más florido de la primavera, que el sol procura alcanzar su cénit en el trópico de cáncer el 21 de junio.
En Córdoba es el mes de fiestas para los cordobeses y turistas, no hay nada más que dar una vuelta por la Córdoba de siempre,  es decir el gran casco antiguo de la ciudad para ver a cada paso un turista o un grupo de turistas por las calles de la judería o de la axerquía y por la expansión cristiana desde el siglo XIII.
Empezamos con el día del trabajador, que se manifiestan el mismo día en que se defiende el trabajo y la justicia social en sentido pleno hace veinte siglo por San José Obrero y su hijo faber, hijo de María,  dándole al trabajo la dignidad humana que se puede convertir en camino de santidad.
Faber, el hijo de María hizo que la Iglesia le dedicara este mes a su Madre, en el que se contempla la tradición de siglos de un mes lleno de romerías a tantas advocaciones, desde Nuestra Señora de Linares a la advocación de Nuestra Señora de Almonte.
También tenemos la fiesta de la Santa Cruz que es también de tradición cristiana, se celebra la fiesta el 3 de mayo de la Invención de la Santa Cruz, que celebra la Cruz de Cristo. Y que llama Fiesta de las Cruces.
La fiesta de Los patios, que es de idiosincrasia exclusivamente cordobés, donde se abren los patios de las casas de los barrios de la judería y axerquía y cristiana, llenas de macetas de flores que adornan los patios con sus coloridos y olores, y que para el turismo es un hecho de atracción.
Termina mayo cordobés con la tradicional feria de ganado, y fiesta de Nuestra Señora de la Salud, que vocalizamos cómo Feria de Mayo