Pedro Sánchez y Pablo Iglesias

Se entiende hacer una moción de censura cuando hay hechos de inestabilidad de gobierno. El Sánchez tiene hambre de poder que no va a alcanzar por unas elecciones generales normal a los cuatro años de legislatura.

Las intenciones de votos de mayo de 2018 -según SocioMétrica, El Español- lo dice: el PSOE 85 diputados,  C’s 108 diputados,  con estos posibles resultados ve y vemos que Sánchez por democracia, no sería presidente de Gobierno.

La moción de censura es cuando de hecho el gobierno está creando inestabilidad nacional,  como cuando el PSOE de Zapatero llevó al país al rescate de la Unión Europea y con la creación de más de 5 millones de parados.

La corrupción es del PP y de algunos dirigentes de hace 10 años, pero no del gobierno actual. El PSOE tiene más corrupción implicados Presidentes de la Junta de Andalucía y por valor de 3.200 millones de euros robados, y los y las dirigentes del partido miran para otro lado. Escuchar a la portavoz del Congreso “Robles” da vergüenza y es para hablar de cínica.

El PP, según intención de votos, se convierte en cuarta fuerza política del Congreso con 63 diputados. Una caída vertical vergonzosa. Se lo merecerá de tanto escurrir el hombro ante los supremacistas y dejarlo todo en manos de los jueces. Hay que dar normalidad a la vida democrática y no hacer usos truculentos legales para llegar al poder.

La moción de censura a menos tiempo de un año de elecciones generales, es de gran irresponsabilidad, cuando tiene poca posibilidad de ganarla, sin apoyo de Ciudadanos,  que comprometería la unidad Territorial y la estabilidad económica.

El tercer partido de intención de votos es para Podemos, comunistas de género, con 66 diputados que disminuyen de los 71 actuales. Y con escándalos económicos que critican, y sus afiliados -inscriptos, el 38%, los aprueban en un 68%. ¡De pena!, aprueban lo que critican, la corrupción de la pareja de sus líderes.

Esperen la legislatura y ganen por la puerta grande. Los españoles y España somos lo primero. Quienes decidemos, y no los politicachos de ahora que estáis, en el congreso o no como Sánchez, en la línea de comportamientos de corrupción.