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La miopía  es la discapacidad para ver claro desde lejos. Desde hace mucho tiempo, mejor dicho muchísimo tiempo, vengo observando las falsedades de unos y las payasadas de otros. La lectura de unos y las leyendas para no dormir de otros.

Todos mienten en cuanto abren la boca, todos falsean la verdad, desde las tribunas de los telediarios, los periódicos—por suerte no todos—la radio y esas tertulias que tanto por las mañanas como por las noches las televisiones. En estas últimas nos meten a unos comediantes que muchos directores  de teatro quisieran tener para sus interpretaciones teatrales. De lo falso quieren hacer la verdad.

Es como si fuesen un embudo, poco apoco van quitando el dedo de la boca de este artefacto para dejar salir lo que conviene decir el tertuliano de turno. Según su partidismo  y nepotismo; nunca he visto unos picos pardos con las insidias que se reparten  entre ellos.

Unos critican al Gobierno, otros a la oposición y según sea el habitáculo y la persona que dirige  el cotarro se le ve el plumero, por un lado no dejando hablar sea el tertuliano y su razonamiento  y por otro lado, siempre hay alguien que no deja hablar a los demás. No comprendo cómo lo blanco lo quieren hacer negro y lo que es negro en blanco. No comprendo tanto sarcasmo  en estas tribus de mediocres figurantes.  Por muchas vueltas que quieren darle todos, nunca se podrán de acuerdo. Llevo leídas y  oídas estos últimos días  noticias escalofriantes, y por la alarma social que producen se salen de todo contexto racional.

Qué se dirá ahora del exministro  Eduardo Andrés Julio Zaplana Hernández-Soro ex presidente de la Generalitat Valenciana, ministro de Trabajo y portavoz del Grupo Popular en la oposición en el Congreso y de José  y Vicente Cotino sobrinos del ex director general de la Policía. A Eduardo Zaplana por un presunto delito de blanqueo de capitales, por desvío de fondos y malversación. Mientras tanto, no sé si cuando esta información  se   anote en este periódico ha suspendido de militancia el PP a Zaplana. Tampoco sé cómo actuarán los actores que antes mencionaba. Seguro que los dimes y diretes saldrán echando chispas de estos teatrillos, que conste que están para eso para propagar estas y otras miserias que conllevan estos supuestos ladrones  que se hacen millonarios robando lo ajeno.

No sé quién dijo esta frase que me asumo a ella: la única cosa necesaria para que triunfe el bien es que la buena gente se quede sin hacer nada.   Generalmente nos inclinamos más a creer lo malo que lo bueno, a exagerarlo sin visible causa. Si esto es así, nunca es tarde si la dicha es buena.