Es verdad  que los reos, como personas deben ser bien mirados y atendidos, faltaría más, que como persona civilizada y de moral integrada  así se desea, pero de ahí a tener una piscina climatizada a estrenar, sala de videoconferencias, salas de todo tipo de juegos, gimnasios  que muchos GIM quisieran tener, además de otra sala de grandes dimensiones con todo tipo de aparatos.

Un salón con orquesta,  para iniciados con todos los instrumentales que duermen allí.  Salón de juegos con futbolín, mesas de pimpón, etc. etc. Mesas y sillas al aire libre, no sé si también tiene servicios de camareros. Zonas ajardinadas y floreadas de colores vistosos—la primavera ideal para estar unos días de veraneo— un salón de grandes dimensiones para practicar deportes y un salón de actos que muchas capitales  y pueblos quisieran tener y una sala de TV. Un dormitorio placentero donde sobresale un bonito cuadro en su cabecera. Un locutorio de grandes dimensiones donde los 1008 presos puedan hablar con las visitas. Una clase para internet con vistas a los patios, donde esperan para ser visitados y paseados por los inquilinos de esta gran “mansión” que es la cárcel  de seis estrellas de Archidona.

Cuando uno ve estas instalaciones—yo al menos—me pregunto solamente una reflexión que, aunque no sea debidamente correcta, me dejaría como un bobo sin darle contestación. ¿Quién manda hacer estas macrocárceles? No ha lugar, son los políticos.

Yo le sumaría este anexo: Hoy por ti y mañana por mí. A esta preguntita viene con otro  comedimiento. No sé si los políticos que están en la trena o los que seguramente llegaran estrenaran estas “mansiones” para presos, pero sería de personas honradas—perdón por lo de honradas—sino no estarían ahí. Tendrían que  darles las gracias por no tener las cárceles vetustas y antiguas que solamente por ser inquilinos de categoría no merecerían esas prisiones arcaicas. Esa es la importancia de tener muy buenos camaradas y amigos para disfrutar de una  cárcel seis estrellas. Quien no tiene amigos no sabe lo que se pierde.