No voy a ver a Alfredo y a Amaya en Eurovisión
LXIII Festival Concurso de la Canción europea que refleja el tiempo en que vivimos. Lo que no significa que representen valores positivos desde la letra a la coreografía,  hasta los comportamiento de los cantantes de una sociedad en declive, sino todo lo contrario, al premiarse los desvalores negativos de la sociedad occidental actual.
Ejemplos son Amaia y Alfred que representan a España este año en Eurovisión en pocos días. Dos notas que destacan de la pareja nada más verles en TVE1, son su juventud,  que en sí, sí es positivo,  y lo cursis que son una y otro, que les falta naturalidad, es todo superficial y apariencias.
Lo increíble es la declaración que ha hecho,  Amaia: “esta noche hemos descansado”,  entiendo que conviven juntos, pero sin casamiento, es decir convivencia de hecho, que hoy es un hábito en la sociedad occidental, pero que por su habitualidad no significa que sea un valor sino todo lo contrario, es un desvalor, propio de una sociedad decadente.
El “otro”, Alfred, se ve que no tiene mucha razón en su regalo que hizo a Amaia como el libro “La mierda de España”  a quién va a representar. Es inconcebible en nombre de la libertad piense así del país que representa. O hay pocas luces que es lo que pienso que tiene o que está sometido a tal presión secesionista insultora que indigna a España entera, o por algún asesor mequetrefe.
Y no entiendo, que los defensores de la dignidad de España, en son de la libertad  mal entendida, permiten la indignidad de España entera, por este mequetrefe o de poco contenido. Que pena que el desliz de ayer no eliminara del Festival de Eurovisión al dúo Amaia y Alfred.