829 víctimas mortales ETA
Foto composición con las imágenes de las víctimas de ETA

Como la serpiente que le representa, ETA ha vuelto a cambiar de piel. Y en ese cambio vital, apoyándose -una vez más- en la mentira, proclama una especie de comunicado que aceptan unos “observadores internacionales”, que son seres tan despreciables como los mismos reptiles.

ETA ni ha desaparecido, ni está dispuesta a hacerlo. Eso sí, como tantas veces anteriores, ha mudado la piel. Porque he de señalar, para aquellos que no lo sepan, que las serpientes para poder crecer tienen que cambiar su piel. Pues contrariamente a lo que sucede con la piel humana (que pierde millones de células a nivel microscópico cada año), en las serpientes no se da ese fenómeno y -por tanto- se despojan periódicamente de su piel. Antes de mudarla, esa piel se afloja y se ablanda, por lo que las serpientes suelen ser muy cuidadosas cuando están cambiando ese tegumento, e intentan, en la medida de lo posible, permanecer inactivas. ¿No es enormemente curiosa esta coincidencia?

Pues para que ETA (tras mudar su piel, por enésima vez) fuera creíble debería, en primer lugar, hacer una comunicación exhaustiva enumerando sus crímenes y a continuación pedir perdón a todas las víctimas, ponerse en manos de la justicia todos los miembros que se encuentran huidos y comprometerse a no volver jamás a las andadas por ningún vericueto, ya sea aliándose con otros independentistas o queriendo torcer el normal desenvolvimiento de la justicia para continuar creando problemas al resto de los españoles con sus reivindicaciones étnicas o separatistas. Y que reconozca, de una vez por todas, que ha sido derrotada en buena lid por los demócratas españoles.