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Ladrones de guante blanco y todos los colores,  siempre los hubo en el reino de España. Los hubo  en  todas las categorías y profesiones, abundando mucho más en la clase política. Bien es verdad que se salvan muchos de esta caterva de sinvergüenzas.

Únicamente con observar desde la Transición, nos hemos auspiciado con estos profesionales en España a que  los partidos que han tenido gobiernos autonómicos tienen condenados  e imputados en todas las autonomías. Los que se llevan todos los trofeos quien roba más, se lo damos al PSOE y al PP. Por este orden. En el año 2014 el 80/% eran únicamente de estos dos partidos, se repartían los 360 políticos y altos cargos entre ellos.  Alegrémonos en dar  las gracias a estos dos partidos por haber gobernado solitos las autonomías, porque si los demás  hubiesen tenido oportunidades otro gallo cantaría. Y si encima de todo esto se alargan los litigios, apaga y vámonos.   Si le agregamos la frase el que no roba y esconde, es porque no tiene de donde. Habrá que ponerle puertas al monte.

Al PP le pesan los casos de ‘Gürtel’, ‘Bárcenas’, ‘Emarsa’ o ‘Nóos’, mientras que la trama con mayor número de políticos implicados es la de los ‘ERE’ de Andalucía, asociado al PSOE.  Este caso, investigado por la jueza Mercedes Alaya, llega ya a la cifra de 200 imputados, de los cuales 49 políticos y altos cargos se encuentran recogidos en la base de datos del mapa de la corrupción en España.  En el mapa de la corrupción: solo una quinta parte de los condenados está en prisión.

Es insólito que en apenas año y medio el Gobierno tenga que someterse a dos mociones de censura sin más motivación que la de expulsar del poder al partido que ganó las elecciones. Según la prensa quedan en el aire los presupuestos del estado, cosa denigrante  para unos políticos de tres al cuarto que solo piensan en desbaratar todo cuanto se ha hecho, aunque a decir verdad falta mucho por hacer, pero con estas  contrariedades y la supervivencia de algunos partidos que solo piensan en ellos mismos y nos están avocando a una desgracia difícil de prever.

Esta moción de censura recuerda a las anteriores, donde ya se están situando los puestos para los hipotéticos ganadores. El PNV, no sé lo que votará, pero al fin de cuantas los vascos y los catalanes, sólo quieren dineros, dineros y dineros, ya lo hemos visto en  anteriores elecciones que aunque no sea esto un sufragio, las tajadas de unos y los otros serán de alivio para estas acostumbradas regiones. El PNV ha dicho que dejará para hoy la decisiñon para otorgar sus votos, esperando al que le dé más, esta es la razón de sus dudas.  Todo se compra y todo se vende.