Acoso a Cristina Cifuentes en Instagram
Cristina Cifuentes con sus hijos (Instagram)

La purga con Cristina Cifuentes sigue por parte de los muchos fariseos que hay en este país

Cristina Cifuentes ha sido pillada en dos errores y ha dimitido. Uno de los errores probado con un vídeo, el otro está todavía por probar, el del famoso máster. Hasta entonces, el acoso y persecución al que ha sido sometida no se ha practicado en este país ni con el más sanguinario de los etarras, a los que precisamente se intenta blanquear en los últimos tiempos.

Una vez queda claro que dimite por sus propios errores, completamente absurdos, asunto zanjado. Que esta mujer rehaga su vida personal y profesional lo mejor que pueda y a otra cosa. Esto último se daría en un país normal, pero no en la España de los fariseos, sobre todo de la farisea izquierda. Ellos solo ven la paja en el ojo ajeno porque así evitan que veamos la gran viga que tienen en el suyo.

Cifuentes se tomaba unos días de descanso

Tras esas convulsas fechas, la ya ex-presidenta de la comunidad de Madrid decide tomarse un descanso. En esos días de descanso decide hacerse una foto y publicarla en Instagram. Terrible error y terrible afrenta para los fariseos de la izquierda. Para los muchos que, muy probablemente, tengan mucho más que callar que lo que, de momento, se ha hecho público de ella.

Repugna ver ciertos comentarios que se han vertido contra esta mujer, a la que aunque mujer se le ataca sin piedad ya que no es de izquierdas, por semejante afrenta. ¿Cómo osa publicar una foto con sus hijos en su cuenta personal de Instagram? Eso no se puede permitir después de robar las cremas que robó, en un país en el que, además, las cadenas de supermercados pierden 1.600 millones de euros al año por robos.

¿Cuántos adalides de la regeneración política y del acoso y linchamiento no serán responsables de parte de esas pérdidas? ¿Que Cifuentes lo ha hecho mal? Es evidente. Pero lo que es más evidente todavía es que entre gente sensata y normal, cuando una persona comete errores, como los cometidos por Cifuentes, admite ese error y se disculpa, se tiene que admitir la disculpa y no intentar aniquilarla socialmente.

Tenemos una gran suerte de vivir en un país con gente tan perfecta e impoluta. La pena es que con tantos como hay, resultan muy difíciles de encontrar por la calle. ¿Dónde se esconderán? ¿En Twitter?

? #Familia ❤️

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