10 Casos de mujeres que no escucharon un yo te creo
Cartel de la manada en una de las movilizaciones

“Hermana, yo te creo”. Éste fue el mensaje lanzado por el movimiento feminista a la víctima de “La Manada” tras la sentencia que condenó a cinco hombres a 9 años de prisión cada uno.

Que la condena haya sido por abusos sexuales, pero no por violación, ha servido para que el movimiento feminista hable de “justicia patriarcal” e incluso Podemos anuncia la presentación de una reforma que implicaría recortar el derecho a la presunción de inocencia de los hombres que sean acusados de violación. En las redes, algunas personas han aprovechado estos hechos incluso para convertir en sospechosos a todos los hombres. No ocurrió lo mismo cuando otras mujeres fueron amenazas, acosadas y agredidas por hombres, por el mero hecho de que los agresores era izquierdistas. Os pongo algunos ejemplos:

3 de febrero de 2010:

Separatistas amenazan de muerte a la presidenta de Galicia Bilingüe, Gloria Lago. Un grupo de la ultraizquierda independentista, Agir, hace pintadas en el instituto en el que trabaja la amenazada, tachándola de “enemiga del gallego” y exigiéndole que se marche de Galicia, junto a la expresión “pim pam pum”, simulando un disparo. Ni feministas ni ultraizquierda condenaron las amenazas. Es más: tres años después grupos feministas y partidos de izquierda se unieron al grupo autor de las amenazas en una plataforma abortista.

17 de agosto de 2011:

Siete peregrinos franceses, entre ellos una joven discapacitada, son amenazados y agredidos por ultras de izquierda en Madrid, coincidiendo con la Jornada Mundial de la Juventud. La agresión se produce al salir del Metro en la Puerta del Sol. A consecuencia del ataque, la joven discapacitada ve agravada su situación debido a la tensión vivida en ese momento. El ataque provoca un incidente diplomático, ya que la Embajada de Francia respaldó la denuncia presentada por los agredidos ante la Policía española. Ningún grupo feminista condena la agresión, y en el colmo de la vileza, el PSOE incluso acusa a los peregrinos de provocar a sus agresores.

7 de abril de 2011:

Chicas de la plataforma provida Derecho a Vivir sufren amenazas de violación desde diversas cuentas de Twitter por parte de izquierdistas que se oponen a la presencia de las jóvenes en la Puerta del Sol. Ningún grupo feminista se solidariza con las amenazas, a pesar de que las amenazas fueron lanzadas en público y hay capturas de pantalla de las mismas.

22 de septiembre de 2011:

Una reportera de Intereconomía es acosada en directo por un grupo de matones que participaban en una manifestación de sindicatos de izquierda. Ningún grupo feminista emite ni tan siquiera un comunicado para apoyar a la periodista.

10 de mayo de 2013:

Una diputada del PP, Beatriz Escudero y su hija reciben amenazas de violación de ultras de izquierda, por haber defendido el derecho a la vida de los niños por nacer desde la tribuna del Congreso de los Diputados. Ningún grupo feminista se solidariza con la diputada y con su hija, a pesar de que las amenazas se lanzaron en público desde Twitter y fueron documentadas con capturas de pantalla.

29 de octubre de 2015:

Un concejal de Carmena anuncia la instalación de una placa de homenaje en Madrid a “Alfon”, un ultraizquierdista condenado a 4 años de prisión por llevar una mochila con explosivos a una huelga general. En el historial delictivo de “Alfon” figuran, entre otros, antecedentes por agresión sexual, lesiones, injurias y amenazas a unas chicas. Según el auto judicial de los hechos, “Alfon” y otro joven llamaron “putas” a las agredidas, les robaron un teléfono móvil y le arrancaron el sostén a una de ellas en un forcejeo. Ningún grupo feminista condena el homenaje del gobierno podemita de Madrid a este delincuente.

7 de noviembre de 2015:

Dos afiliadas de Vox son agredidas por hombres que, paradójicamente, asistían a una manifestación contra el maltrato de mujeres: “Han comenzado a zarandearnos, a agredirnos, a insultarnos y a decirnos que no teníamos derecho a estar ahí”, denuncia Rocío Monasterio, una de las agredidas. Se da la circunstancia de que entre las afiliadas de Vox que son acosadas en esa marcha hay varias mujeres víctimas de maltrato. La agresión no va a más gracias a la intervención de agentes de la Policía Nacional. Ningún grupo feminista se solidariza con las agredidas.

4 de abril de 2016:

Ola de insultos a Antena 3 por entrevistar a una mujer embarazada que fue agredida por el podemita Andrés Bódalo. La agresión se produjo el 20 de junio de 2002 en Úbeda (Jaén). Bódalo participaba en un piquete de huelga que destrozó la heladería de esta mujer. Ella estaba embarazada de seis meses, pero a pesar de ello la golpearon y la arrojaron al suelo y destrozaron su local. Bódalo fue condenado a 2 años de prisión por aquellos hechos, y según la agredida, él animaba a otros a que la agrediesen. Multitud de ultras de izquierda se lanzan a defender a Bódalo y a insultar a Antena 3 en Twitter por dar voz a esta mujer. Ningún grupo feminista se solidariza con la agredida.

4 de junio de 2016:

Separatistas catalanes insultan, amenazan de muerte y dan una paliza a dos seguidoras de la selección española en Barcelona. Recibieron golpes y puñetazos y los agresores, algunos de ellos encapuchados, robaron el bolso a una de las chicas. A pesar de que la agresión fue grabada en vídeo, algunos internautas separatistas acusaron a las agredidas de hacer un “montaje”. Podemos y los partidos separatistas no condenan la agresión, y las agredidas no recibien apoyo alguno de grupos feministas. En un programa de televisión, el entonces presidente catalán Carles Puigdemont dice sobre la agresión que eso no es “violencia de verdad”.

23 de enero de 2017:

Una chica sufre una paliza a mano de un grupo de ultras de izquierda en Murcia. La joven recibe puñetazos y patadas, incluso cuando ya la han tirado al suelo. Los hechos quedan grabados en vídeo. A pesar de la cobardía de la agresión -una decena de hombres encapuchados contra una mujer sola-, ultraizquierdistas se lanzan en la red a aplaudir y justificar la agresión, tachando de “nazi” a la agredida. Ningún grupo feminista apoya a la víctima de esta paliza.

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