Hoy nos hemos desayunado con esta esperanzadora noticia: “Aunque los últimos profesores investigados por el adoctrinamiento separatista en las aulas de Cataluña han visto archivadas sus causas sin castigo alguno, la Fiscalía no tira la toalla.

El Ministerio Público ha denunciado a otros nueve docentes, en este caso del Instituto de Enseñanza Secundaria El Palau de Sant Andreu de la Barca, por discriminación a alumnos hijos de agentes de la Guardia Civil. Esta persecución se habría acentuado después del referéndum ilegal del 1 de octubre”.

Nada me gustaría más que estos terroristas de la enseñanza y todos los que aún no han sido imputados por los mismos delitos, se vieran despojados de sus respectivos empleos y fueran adjudicados a profesores decentes (que son muchos más que estos secesionistas). ¡¡Hay que ver adónde ha llegado una considerable parte de la otrora Cataluña trabajadora y seria!! Hasta qué punto están abducidos por las teorías separatistas, secesionistas y de rebelión que ha llegado hasta el nobilísimo mundo de las aulas.

¿Hay algo más nauseabundo que humillar a unos alumnos por ser hijos de guardias civiles que cumplen con su obligación de defender la ley? ¿Habrán tenido la hombría de bien, estos despreciables profesores, de explicar en sus aulas los innumerables actos heroicos que los miembros del Benemérito Cuerpo han desarrollado en inundaciones y otras catástrofes, exponiendo y perdiendo sus vidas en defensa de aquella región española? Seguro estoy de que no. Para ello hay que ser decentes y estos tipos no lo son. Yo, particularmente, tengo gran confianza en la Justicia y espero que todo el peso de la Ley caiga sobre esta gentuza.

 


Denuncian a nueve profesores por “humillar” a hijos de guardias civiles