Ada Colau carta instituciones europeas
Ada Colau

En Barcelona han sido asesinadas 82 personas a manos de ETA y otras bandas terroristas

El líder municipal del PP en el Ayuntamiento de Barcelona, Alberto Fernández Díaz, ha instado al Ayuntamiento de Barcelona a “dignificar el recuerdo de las víctimas del terrorismo” en la ciudad con la instalación de estas placas en los puntos de Barcelona donde personas han sido asesinadas desde 1971 por organizaciones terroristas.

El Ayuntamiento, dirigido por Ada Colau, ha contestado a la propuesta de Fernández Díaz a través de Ricard Vinyes, el comisionado municipal para Programas de Memoria. En su respuesta, Vinyes indica que instalar placas de recuerdo de las víctimas del terrorismo en los lugares en los que se produjo el atentado “puede incomodar a los afectados, tal y como en ocasiones sus familiares lo han expresado”.

A lo que Fernández Díaz ha contestado que “en Barcelona fueron asesinadas 82 personas por el terrorismo de ETA y otros grupos terroristas sin hacer distinciones entre uniformes, siglas de partido o personas anónimas, intentando alterar de esta forma nuestra convivencia”.

La alcaldesa de Barcelona utiliza las placas de recuerdo en su ciudad para alentar a los suyos y para calmar sus fobias

Es absolutamente ridícula la respuesta que desde el Ayuntamiento de Ada Colau se ha dado a la petición de Fernández Díaz. Es evidente, y los ejemplos, son muchos, que al Ayuntamiento presidido por Ada Colau le importan una higa las víctimas del terrorismo y sus familiares.

Es evidente, también, y así lo ha demostrado con la sustitución de la placa del almirante Pascual Cervera por la de Pepe Rubianes, que la alcaldesa comunista solo se guía por sus filias y sus fobias para hacer algo así. Aunque sea demostrando su ignorancia, como sucedió en esta última ocasión.

Parece que las víctimas del terrorismo no venden entre sus fieles y alienados seguidores y ella no se va a tomar una molestia así, si no le beneficia políticamente. Mucho más si tenemos en cuenta que los daños provocados por el último atentado de Barcelona, por ejemplo, podrían haber sido menores si hubiera hecho caso de los consejos que las fuerzas de seguridad dieron a ese ayuntamiento.

La alcaldesa de Barcelona no se cansa de demostrar que es una extremista que solo gobierna para los suyos y se olvida del resto de ciudadanos. Algo que no sorprende tratándose de quien se trata, una comunista y una absoluta ignorante.