Carta de un infante de Marina
El presidente de Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa, pasa revista junto al Rey Felipe VI / Casa Real

El desprecio se produjo durante los actos de honor con motivo de la visita de Estado del presidente de Portugal. “Vosotros que no me habéis podido mantener la mirada en el momento de Romper Filas hoy sólo me producís vergüenza y repudio”, sostiene el infante de Marina.

Un infante de Marina que ha participado en los actos en los que se han rendido honores al presidente de Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa, de visita oficial en España, ha difundido un mensaje que se ha hecho viral a través de diferentes servicios de mensajería.

Se trata de una suerte de pliego de descarga, en el que se lamenta con hondura por el comportamiento desplegado por algunos participantes en una manifestación en defensa de las pensiones públicas que tuvo lugar en los alrededores.

Primero silbaron y profirieron gritos mientras sonaban los acordes del himno de Portugal, para aumentar la cantidad de gritos y exabruptos al son del himno nacional de España, que se reprodujo sin cesar incluso durante el acto de homenaje a los caídos.

“Permítanme que no reproduzca los exabruptos, gritos y proclamas que, con lágrimas en los ojos, he escuchado esta mañana: ya he tenido suficiente ración de vergüenza, frustración, enfado, tristeza”, explica este militar.

Por su interés y contundencia, reproducimos el texto en su integridad:

“Esta mañana, como cada vez que visita España un dirigente de otro país, una sección de Infantería de Marina –de la que formo parte y me enorgullezco de pertenecer- junto a mis compañeros del Ejército de Tierra y Ejército del Aire, hemos recibido –cumpliendo con nuestro obligación- al presidente de Portugal y rendido Honores con toque de oración e imposición de una corona de laurel a los muertos en el cumplimiento de su deber. Ese toque también rinde honores a todas las victimas y fallecidos por España y en este caso del país visitante, Portugal.

A la hora del Acto se ha reunido en las inmediaciones de la Plaza de la Lealtad (lugar donde tuvieron lugar los actos) una manifestación en defensa de las pensiones públicas. En un principio no le dí mayor importancia a pesar de que en estos actos, habitualmente, sólo se detienen los viandantes que circunstancialmente cruzan por los aledaños. Mi sorpresa fue cuando las voces en favor a unas pensiones públicas seguras –ni era el sitio ni el momento para la reivindicación- se convirtieron en proclamas antimilitaristas, silbidos, ruido y griterío durante el tiempo que sonaba el Himno Nacional Portugués.

Pero mi perplejidad no acaba aquí…. sino que a continuación, cuando empezaron los acordes del Himno Nacional Español, los manifestantes gritaban más alto aún ¡¡¡¡¡¡¡¡

No era capaz de entender nada; pero la mañana me reservaba una sorpresa mayor: el boicot al homenaje a los caídos. Ha sonado “la Muerte no es el Final” entonando su letra la Fuerza presente, el “Toque de Oración” con su descarga de fusilería… Y ESOS MANIFESTANTES NO han dejado de SILBAR Y GRITAR ¡¡¡¡¡ Permítanme que no reproduzca los exabruptos, gritos y proclamas que, con lágrimas en los ojos, he escuchado esta mañana: ya he tenido suficiente ración de vergüenza, frustración, enfado, tristeza… una mezcla de sentimientos. Ninguno agradable.

“Con este mensaje no pretendo otra cosa que disculparme y solidarizarme con el pueblo Portugués por la falta de respeto hacia su Himno y con todos los familiares de los caídos que hoy no fueron honrados como merecen”

En estos días he escuchado a muchos proclamando que se manifiestan también por sus hijos y nietos. No me representan y ruego encarecidamente que ninguno de ellos lo haga mi nombre. Las víctimas de atentados terroristas -tanto de ETA como del Islamismo Radical-, los fallecidos en la extinción de incendios, en la atención a automovilistas en la carretera, defendiendo a inocentes ante el ataque Yihadista sin más ayuda que un monopatín, en el Mediterráneo recogiendo refugiados o esperando en un andén de Atocha el tren que les lleve a su puesto de trabajo, son también hijos, nietos, padres… que han fallecido en el cumplimiento de su deber y sus obligaciones hasta el Final.

A esa turba descerebrada le digo: Manifestaos en el sitio adecuado y NO HAGÁIS mi voz vuestra. Vosotros que no me habéis podido mantener la mirada en el momento de Romper Filas y que habéis agachado la mirada al cruzarme con vosotros y con los que os conducen como un rebaño descerebrado hoy sólo me producís vergüenza y repudio.

El Sigilo siempre fue distinción de la Infantería de Marina. Nunca quise hacer carrera en otra disciplina que no fuera el servicio a los demás en la Milicia. Con este mensaje no pretendo otra cosa que disculparme y solidarizarme con el pueblo Portugués por la falta de respeto hacia su Himno y con todos los familiares de los caídos que hoy no fueron honrados como merecen.

La afrenta sufrida hoy solo demuestra la pobreza y miseria moral de ciertos colectivos que NO representan a la mayoría de españoles y que repito ruego NUNCA osen hablar EN MI NOMBRE”.

Fuente

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