Hay noticias que a uno le dejan, como en este caso a mí, atontado, por cierto, como los calores, o las calores,  como se dice en mi tierra. Que, dicho sea de paso hemos tenido esta noticia.  Esta  la he dejado pasar en cuarentena, y sin inmutarme ni un ápice, la he dejado pasar de largo,  me refiero a la delicadeza  de imponer una sanción a las personas que pernocten en nuestra ciudad—me refiero a Córdoba—el cogobierno municipal, cuya voz triste y a instancias del teniente alcalde de turismo de IU, con la fanfarria  de los ediles de Ganemos y el siempre tormentoso PSOE poner una tasa  para los forasteros que se hospeden en Córdoba.
Me gustaría saber si yo mismo, cualquier día me fuese a un hotel de mi tierra, ¿me cobrarían dicha cuantía?, cantidad al parecer se está dilucidando su importe.  Es verdad que los andaluces tenemos unas bromas que dan espeluzno donde cualquier esaborío con un “esparpajo” indolente te da una mazcá que te deja asombrado de ver como este trio de comparsas se alinean para  poner una tasa por dormitar. A este paso cualquier día sale un pamplina y te pone otra  para los recién nacidos.
Hosteltur (Asociación Española de Profesionales de Turismo) dice: que este impuesto, se plantea como una tasa que “compense los servicios a los turistas como usuarios, los efectos y costes generados por las actividades turísticas sobre la ciudad”. Ya nos gravan impuestos desde que  salimos de casa y por si fuera poco ahora sale un enterao—no enterado—con esta noticia que, como decía mi abuelo: de un maolillo y frangollero.   Según el presidente de (AEHCOR) se manifiesta contrario a esta medida. Córdoba recibe un millón de turistas al año.
El turismo es el fuelle y motor del desarrollo de cualquier ciudad y no digamos en Córdoba, señores menos pamplinas y dejen dormir a nuestros visitantes Por cierto, estos ediles  estarán divagando ahora—si ya no lo han hecho—el calificativo  de este impuesto, yo propongo que sea  este: Por dormir en este hotel…tanto. ¡Ah! se me olvidaba: entre los adagios andaluces, hay uno que dice: El andaluz no molesta: da por culo.