Pelea entre padres por el uso de un tobogán de sus hijos
Calle en la que se han producido los hechos (Google Maps)

Una persona ha resultado herida en el municipio vallisoletano de Arroyo de la Encomienda al pelearse con otra por el uso de un tobogán de sus hijos

Esta es una de esas noticias que producen vergüenza ajena. El pasado fin de semana dos parejas de padres comían juntos en un restaurante del municipio vallisoletano de Arroyo de la Encomienda. Posteriormente sus hijos se dirigieron al parque mientras los padres tomaban algo en una terraza cercana.

Se produjo una disputa entre los niños de estos por el uso de un tobogán y posteriormente los padres acabaron peleándose por este motivo. Como resultado de esta pelea uno de los padres tuvo que ser trasladado en ambulancia al hospital con una herida en la cara y una posible fractura de tobillo. También tuvo que acudir hasta el lugar de los hechos la Guardia Civil.

Parece mentira que sucedan este tipo de cosas

Cuando uno lee una noticia como esta se queda perplejo. No se puede llegar a entender muy bien qué piensa la gente y que tipo de educación le dan a sus hijos. Que una disputa entre niños por un tobogán acabe de esta manera dice mucho de los padres y nada bueno de ninguno de los dos.

Se tiene que ser un verdadero tarado para actuar así y mucho más si esto se produce delante de sus propios hijos. ¿Cómo les van a explicar después que algo así no se debe hacer? O mejor dicho, ¿les dirán que eso es lo que se debe hacer siempre? Después actúan muchos niños en el colegio como actúan, imponiéndose a los demás por la ley del más fuerte. Pero lo que produce terror es que eso se de porque posiblemente sea lo que han visto en casa.

No sorprende, por tanto, las discusiones de padres con profesores a causa de las notas de sus hijos. Es imposible que sus hijos suspendan y culpan al profesor al que, en algunos casos, llegan incluso a agredir. Hay mucho niño del que no te explicas su comportamiento, pero viendo como actúan ciertos padres hay cosas que se llegan a entender.

Increíble.