Miles de personas en todo el mundo rezan por Alfie y por sus padres una vez desconectado del respirador.

A las 5.30 de la mañana, Thomas Evans salió de la habitación donde se encuentra con Kate cuidando a su hijo Alfie, e informó de que el pequeño sigue luchando por su vida. Ha aguantado ya ocho horas sin ventilación artificial, desde que fuese desconectado de ella a las 22.17 (hora española, una menos en Inglaterra) de este lunes. Thomas mantiene la esperanza de que el niño sobreviva hasta poder iniciar nuevas gestiones ante el juez a primera hora de la mañana.

Según el protocolo establecido, el niño, de 23 meses, será meramente atendido hasta que se extinga su vida. En torno a la medianoche el pequeño empezó a necesitar oxígeno, que le ha sido negado, según explica Benedetta Frigerio en La Nuova Bussola Quotidiana. A la una de la madrugada, el padre de Alfie le hizo la respiración boca a boca para conservarle con vida.

Los familiares del pequeño vivieron unas horas de esperanza  esta tarde tras la intervención del gobierno italiano, que concedió la nacionalidad italiana al pequeño, justo antes de que se iniciase el procedimiento y después de que los padres lograran retrasarlo unos minutos. El objetivo con esta maniobra era lograr mantenerle con vida y pedir su traslado a Italia para ser allí tratado.

El primer objetivo se cumplió por unas horas, pues se aplazó la muerte del bebé. Se esperaba una batalla diplomática, tras la decisión impulsada por el ministro del Interior Marco Minniti y por el de Relaciones Exteriores Angelino Alfano.

Por su parte, el embajadador italiano en Londrés había presionado durante toda la tarde para que el hospital aplazase el protocolo para desconectar al niño, pero el centro se resistía argumentando que hay una resolución judicial. El embajador aseguró que en caso de dejarle morir podrían interponer una denuncia por asesinato.

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