Ciudadanos, cristiano perseguido
Raad Salam Naaman

Raad Salam Naaman es un escritor cristiano católico caldeo nacido en Mosul (Irak) y nacionalizado español. Perseguido en su tierra natal por sus creencias, solicitó asilo en España en 1991.

Él y su familia han sido brutalmente perseguidos por sus creencias en Irak

Raad es muy crítico con el Islam, y tiene motivos sobrados para ello. En su país natal, que es un país de mayoría musulmana, Raad sufrió detenciones por denuncias de radicales islámicos, recibió palizas y padeció el asesinato de 25 personas de su familia, entre ellas su padre, y de varios amigos, entre ellos el editor de su tesina de licenciatura, considerada “ofensiva” por los islamistas. En 1990 sufrió un atentado en el que murió un primo suyo al interponerse entre él y los disparos. “Todos los cristianos de Irak tienen una historia similar a la mía, o peor”, ha señalado.

Grupos islámicos critican que se le permita dar una conferencia en Melilla

El pasado miércoles, Raad dio una conferencia en el Casino Militar de Melilla, organizada por la Asociación Socio-Cultural “Mem Guímel”, una entidad judía. Sin molestarse siquiera en citar sus palabras, grupos islámicos han criticado el acto señalándole como un “enemigo declarado del Islam”. Ante la polémica, el presidente de la Asociación “Mem Guímel” pidió perdón por “si se ha sentido molesto algún musulmán”, nuevamente sin que se hiciese mención concreta a qué parte de la conferencia es objetivo de crítica. ¿Está prohibido criticar al Islam, acaso? ¿En Melilla, que es una ciudad española, ha quedado en suspenso la libertad religiosa y la libertad de expresión por las presiones de los grupos islámicos?


Ciudadanos se suma al intento de censura de los grupos islámicos

Hay que decir, eso sí, que no sólo los grupos musulmanes se han unido a las críticas contra esa conferencia. Ciudadanos, el partido de Albert Rivera, ha cargado contra el conferenciante tachándole de “islamófobo” y ha calificado su charla como “intolerable”, arremetiendo concretamente contra el hecho de que Raad milite en el partido liberal-conservador Vox -un partido legal y democrático-, y criticándole por haber dicho una verdad de perogrullo: que el Islam es incompatible con el Cristianismo. Todo esto culminado con la siguiente frase: “El odio no se puede tolerar”. Recordemos que el año pasado, Cs ya usó la acusación de “odio” para justificar la censura contra los que contradicen los dogmas de la ideología de género. Ahora les toca a los que discuten los dogmas del Islam. Vaya unos demócratas.

Cs presume de ser el heredero de los “liberales de Cádiz”, pero se está portando como un simple grupo de fans del pensamiento único progre, un pensamiento único en el que se aceptan como legítimos todo tipo de insultos contra los católicos, pero en el que se considera intolerable que alguien ejerza su derecho a criticar a una religión como es el Islam. El que debería pedir perdón es Ciudadanos por ciscarse así en la libertad de expresión y de pensamiento de Raad Salam Naaman, y por sumarse al intento de ciertos grupos islámicos por impedir cualquier crítica a sus creencias, algo inaceptable en un país democrático.

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