malasmadres

El club de “las malasmadres” está en contra de la custodia compartida y hace lo posible para imponer la custodia monoparental materna, exclusiva y excluyente, debido a su irracional egoísmo.

Hace no más de 24 horas he publicado un artículo satírico con el título de “carta de una mala madre divorciada a los jueces magos” en el periódico “El Diestro” y lo he twiteado y divulgado a través de las redes sociales. Busqué en internet una fotografía que hiciera juego con el texto, y me encontré con una, de una señora haciendo la señal de victoria y ataviada con una camiseta en la que se lee claramente “Yo soy una mala madre… ¿Y qué? Yeah!” Pensé, que venía como anillo al dedo; y ni corto ni perezoso, utilicé la fotografía sin más intención que acompañar al texto…

Y, “casualidad de las casualidades”, hoy he acabado sabiendo que la foto es de una señora, de nombre Laura Baena, que es promotora y presidenta de una asociación que se hace llamar “club de las malasmadres”. He sabido de ello porque ha habido amigos que desde primera hora ‪de la mañana‬ me han advertido de que se había producido un follón de enorme magnitud y el gallinero estaba especialmente revuelto. Hoy he tenido un día ajetreado, así que en cuanto he tenido un hueco he intentado averiguar qué estaba pasando. Ingenuo de mí, pensé que era por el contenido de mi artículo, que también. Pero el asunto era “otro”. La señora en cuestión, al parecer había hecho un llamamiento en twitter solicitando ayuda porque se sentía agraviada, debido a que yo había colgado su foto… foto que está al alcance de cualquiera, y que igual que yo he hecho, puede ser copiada y pegada por doquier, pues, salvo que haya algo que se me escape, no posee copyright, derechos de autor, ni se indica que haya que pedir permiso para reproducirla por ningún lado…

Ni que decir tiene que han sido muchas (también algún feministo) las feminaziestalinistas que han aprovechado para lincharme y ponerme bonito. A algunas solo les ha faltado decir que se estaban organizando para enviarme un sicario para que me castigara en su nombre.
Por supuesto, no he tenido problema alguno de pedirle disculpas a la señora que se sentía agraviada, a la vez que le he indicado que ella es, al fin y al cabo, la que provoca que se den situaciones como la que tanto le disgusta, desde el momento que cuelga en las redes sociales, y hace pública su fotografía jactándose, pavoneándose de que es “una mala madre”, y le he recomendado que se piense que cuelga en las redes, antes de hacerlo.
En vista del guirigay que se ha formado, ha llegado un momento que me no he podido evitar dejarme arrastrar por la curiosidad; y más cuando algunas “miembras” de las “malasmadres” me han acusado en twitter de haber cometido delito, y clamaban para que cayera contra mí el peso la ley, de manera contundente… aparte de disparates a cual más creativo, al final, en el fondo lo que les molesta es el contenido de mi artículo, que para que sepáis por dónde van los tiros, os invito a leer.

El caso es que, he indagado acerca de quiénes son la tales “malasmadres”. Ellas mismas se confiesan:

La verdadera “malamadre” es aquella que le da más prioridad a sus intereses egoístas personales que los de sus propios hijos. Como excusa para pretender impedir la custodia compartida puede poner cualquiera, pero detrás de ello se esconde un profundo egoísmo irracional.

Estas “malasmadres” hablan de su derecho a divertirse, a aprovechar la vida; a lo cual tienen derecho, por supuesto, es legítimo y normal, tan normal como que al traer a sus hijos a este mundo han contraído deberes y obligaciones con ellos

Estas “malasmadres” hablan de conciliación y de que los hombres deben implicarse más en las labores domésticas y en la crianza y la educación de sus hijos… pero, ¿Será casualidad? solo hablan de ello cuando las familias aún están intactas y cuando no se han producido rupturas matrimoniales, de pareja.

No pierden ocasión de acusar a los padres de no interesarse por sus hijos, de delegar sus responsabilidades y obligaciones en las madres, y afirman que en el pasado siempre fue así, lo cual la historia de la humanidad demuestra que no es cierto (las medias verdades son falsedades), también suelen repetir el mantra de que la educación de los hombres, varones, siempre ha sido machista -¿En qué quedamos, no han sido siempre las mujeres las que se han dedicado a la educación y crianza de los hijos varones… los educan en contra de sus intereses? Y, repiten hasta el hartazgo que la “educación machista” que reciben los hijos varones contribuye a que cuando sean adultos piensen que los hijos con quien mejor están es con sus madres.

Estas malas madres suelen tener alzhéimer selectivo, o como poco algunos lapsus de memoria y les pasa desapercibido que son muchos los hombres supuestamente criados y convencidos de tales ideas machistas que tras el divorcio al serles impuesto un convenio regulador, en el que las madres asumen la guarda y custodia de los menores, acaban dándose cuenta del grave error cometido al no haber intentado luchar por la custodia compartida. Hombres que acaban viendo como sus hijos son víctimas del abandono de una madre, que usan la vivienda familiar para dar cobijo a sus nuevos novios, y que dejan a su suerte a los hijos, fomentando situaciones de maltrato, abandono y desamparo (en ocasiones, desgraciadamente con fatales desenlaces) y dedican mayor atención a los nuevos novios y a su vida sentimental que a la crianza de sus propios hijos.

Viene a cuento recordar los funestos resultados de los regímenes de custodias exclusivas, monoparentales (generalmente maternas), como por ejemplo que los hijos que viven con un solo progenitor, generalmente la mamá, están más expuestos a ser víctimas del fracaso escolar y a abandonar tempranamente los estudios, y son candidatos a ser ingresados en centro de menores por delincuencia juvenil, o poseen un mayor riesgo de accidentes sea por abandono o negligencias inexcusables; o se da entre las hijas un mayor riesgo de embarazos no deseados, o de coqueteo con la drogadicción, incluyendo el consumo de alcohol… y un largo etc. que nadie desea para sí mismo o sus hijos.

Sin duda, son madres, pero están muy lejos de ser esas mujeres que creyeron muchos hombres que estaban dispuestas a ciertas servidumbres, renuncias y sacrificios para darles una buena vida a sus hijos. Es muy bonito, precioso repetir a cada instante que lo primero son los hijos, llevar fotos en la cartera, bolso o en el teléfono móvil, pero, hechos son amores, y no buenas razones… luego los hechos nos muestran que ocurre en el interior de cada casa.


Ni que decir tiene que estas “malasmadres” utilizan el mismo discurso del lobby feminista de género y buscan pretextos para que no se generalice la custodia compartida tras el divorcio, hablan de evitar lo que ellas llaman “custodia compartida impuesta”, de que tiene que haber una “buena relación entre ambos progenitores” y que sin esa  condición la custodia compartida está en contra del interés superior del menor (como si es que la gente cuando rompe, se divorcia es “porque se lleva bien”)… siempre, en su discurso subyace la idea de que “lo mejor es que se queden con mamá” y la exclusión del padre de la vida cotidiana de los hijos tras el divorcio, y por lo tanto la condena de los hijos a situaciones de orfandad, y por supuesto a no tener contacto con la familia extensa del padre…

Observando atentamente cuál es su discurso, aparentemente moderno, progresista, pero absolutamente incoherente (e incluso calificable de inmoral), no es extraño que se hayan soliviantado de la manera que lo han hecho tras escribir yo mi artículo que lleva por título “Carta de una mala madre divorciada a los jueces magos”… la fotografía de la jefa del chiringuito era lo de menos.

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