guerra
Imagen: Vista aérea de la Avenida Conde de Vallellano de Córdoba. (commons.wikimedia.org)

Si los muertos pudieran hablar

A la corta o a la larga, cae el burro con la carga.  Es lo que se suele decir, cuando al burro se le carga demasiado y el burro no puede con la ella. Llevamos tiempo dándole palitos a la ignorancia y la desigualdad en inclinar la balanza y lo que te rondaré morena.

Como se ha visto volvemos a ver y oír las tan restregadas manifestaciones que hacen estos “graciosos”  con los cambios de nombres de nuestro callejero cordobés, de personajes  para aquellos que no conocen y  provocan  cuando solamente quieren oír  lo que quieren saber, vemos los errores que cometen y viendo que se trata de munícipes con cargos en el Ayuntamiento de nuestra Córdoba y por asociaciones, discípulos de estos—ahora les llaman memorialistas—todo esto me recuerda a la Violencia de Género, en esta caso solamente de la mujer, remedando con la memoria histórica que solamente se ve a los fallecidos de un solo bando e ignorando que también murieron del otro lado. No creo que se trate de quien tuvo más muertos, solamente con que muriese uno me bastaría.

Siguen anclados en la guerra

Los palitos a la burra vuelven, privilegios que cuando tiene oportunidades las ensalzan siempre hacía un lado. Tanto Antonio Cañero, conocido, y afamado rejoneador en su tiempo y generoso donando  los terrenos de ese barrio popular que es Cañero. José Cruz Conde, Alcalde que fue de esta ciudad y lo mismo que el Conde Vallellano, persiguen y desean que desaparezcan  los nombres de estas calles  inclusive el nombre a toda una barriada tan popular como es el Barrio Cañero.

A la corta o a la larga, cae el burro con la carga La intención de estas Asociaciones me da la impresión que todo esto sea alimentado por terceras personas que cómo no hay nada más que hacer en Córdoba, “porque todo está arreglado y vivimos estupendamente“ se han acogido a esta usada, por un lado al odio permanente y por otro por lo que he dicho antes.

“La guerra terminaría si los muertos pudiese regresar” (James Baldwim, defensor de los derechos humanos de los Afroamericanos). Yo me atrevo a decir que solamente los fallecidos en los dos bandos en la contienda sabrían decir la verdad, no los cuentos de estas fabulistas que solo saben enredar. Señores dejemos en paz a los muertos.

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