Bombona de butano (Pixabay)

Ha habido una noticia que ha pasado como desapercibida para todo el mundo. El pasado viernes fueron robadas 1.843 bombonas de gas butano y propano en Vicálvaro (Madrid). Entiendo que para cometer un robo así hace falta algo de infraestructura porque tantas bombonas de gas son muy difíciles de transportar y de ocultar.

Pero hay algo que me ha llamado más la atención y que, a mi, me resulta difícil de creer. Según el Telediario habrían sido delincuentes comunes los que han realizado este robo. Entiendo que esto se justificaría con afán de revenderlas, pero me resulta una explicación un tanto inverosímil.

Las imágenes de nuestra era

No es normal un robo así y preocupa más todavía que se haya realizado tan cercano a la Navidad y en una gran ciudad como Madrid. No me gusta el alarmismo, pero esto no me suena nada bien porque el tipo de robo, las fechas y las circunstancias, encajarían con algo mucho peor que un robo cometido por “delincuentes comunes”.



Todos recordamos la explosión de la casa de Alcanar, pocos días antes del atentado de Barcelona. Y todos recordamos, también, la poca importancia que se le quiso dar a que la casa estuviera llena de bombonas de butano. Entiendo que se intente tranquilizar a la población, pero sería mucho más acertado, con las cosas que están pasando últimamente, que todos nos pusiéramos en guardia con una noticia tan extraña como esta.

Ojalá que sí sean delincuentes comunes, pero este asunto suena muy raro.

Así se relató la explosión de Alcanar cuando se produjo:

Un muerto y siete heridos por una explosión en una casa en Alcanar, en Tarragona