En cierta ocasión ojeando una biografía bastante amplia del célebre Emperador francés, Napoleón Bonaparte, en una de sus páginas, su autor escribía: “donde con toda seguridad encontrarás a una mano amiga que te ayude, será en el último extremo de tu propio brazo” No sé si en estos tiempos y viendo al surtido político que tenemos en España uno no puede fiarse hasta de uno mismo. Todo esto que está pasando y en los momentos actuales, lo vemos en el ir y venir de los días. Aquellos que pregonaban que España era una nación civilizada y razonablemente cultivada, inclusive había quien opinaban que los odios y resentimientos del pasado se habían olvidado por completo.

Mi nación, España, que se le supone está en vanguardia, cuyo desarrollo, progreso, bonanza en todos sus aspectos y si se me apura llevaba una tranquilidad presumiblemente admirada por las naciones de su entorno. Pero hete aquí, que todo cuanto llevábamos de adelanto—lo estamos viendo—los nuevos políticos en este caso, me refiero a los catalanes, con todos estos actos de sedición y rencor a todo cuanto huele a España, cualquier día llegará la marabunta arrasando todo cuanto hemos diseñado entre todos los españoles.



Ayer escuché en varios medios que el tal jefe de Podemos, el jinete de la Apocalipsis Pablo Iglesias, tiene en mente un recurso contra el 155 de la Constitución, la cual como todos sabemos fue debido a cuestiones sediciosas y otras prevaricaciones en contra de nuestra Carta Magna. No hay que ser tonto para ver que este, ha sabido establecer contacto con personas de su calaña, personas faltas de moral en cuanto a sentido de responsabilidad en todos los dictámenes que nos marca nuestra nación Española. Una hiena cuando se ve asediada y ha perdido la jerarquía de su manada y está acorralada, tiene dos formas de salvarse. Una dejarse morder o salir corriendo, la otra, enseñar los dientes y morir peleando. Los políticos de nuevo cuño han llegado como si fuesen hienas, están asolando con sus “técnicas” todo cuanto estaba bien hecho, dicho de otro modo, están aniquilando con el odio y el resentimiento todo cuanto huele a España. A Podemos aparte del careto se le ha caído la careta, careto que ya conocíamos los verdaderos españoles. Mientras tanto el articulo 155 está durmiendo la siesta, a pesar que ya se fue el verano.