Oberndorf,  pueblecito de los Alpes austriacos  a la orilla del río Salzach, los copos de nieve caían lentamente cayendo en suave danza sobre los tejados y calles,  sus casitas con sus chimeneas elevando al cielo cintas de humo del hogar invernal con esa sensación de paz que flota en los ambientes montañosos nevados, de valles de blanco armiño, cuyos cielos con sus nubes grises traspasadas a veces por un tibio rayo de sol. Oberndorf era sin duda, a  mí me daba la sensación, un lugar mágico, ideal para lo que se le avecinaba a los vecinos de este pueblito blanco entre pinos y abedules donde le dan un colorido especial la valeriana, el lilium y la ancolia fñor autótona silvestre de esta parte de Austria. Es esta una aldea para ir a soñar. 

 Un hombre camina, indiferente al maravilloso paisaje, inquieto y muy turbado por  lo que se le avecinaba porqué el órgano de su Iglesia de San Nicolás, averiado no podría prestar su noble voz a la celebración navideña…era el día 23 de Diciembre de 1,818. El párroco se llamaba Joseph Mohr, se le veía triste, la misa del Gallo no tendrá la solemnidad  de otras ocasiones, de otros años. Sin pensarlo acelera el paso, en su interior, creo yo, en su iglesia pensaba que había alguna poesía, de las muchas que tenía de su repertorio. Todo lo rápido que le permitía la nieve, donde esta se estaba acumulando, el andar cansino del sacerdote dada su corpulencia dejaba los surcos señalados en el blanco armiño de la nieve.



Como si el tiempo se le escapara se dirige—después de coger una simple poesía—a la casa de su amigo el músico Franz Xaver Gruber y entre jadeos por su caminar y su aturdimiento  y la alegría le cuanta su problema mientras su mano le tiende el poema para que le ponga música. Emocionado el maestro compositor, en muy poco tiempo termina una melodía tranquila,  humilde—NOCHE DE PAZ—ha nacido y ha sido , en una sencilla guitarra de voz dulce y suave y, desde entonces esa pequeña villa de los Alpes austriacos, desde esa sencilla guitarra Noche de Paz es escuchada en todos los pueblos, en todos los países e interpretada  por todos  los instrumentos a todos los corazones, nunca ha habido más amor y dulzura en tan pocas notas. 

En esta semblanza he querido dar un homenaje—en estas navidades—a estos autores   humildes donde vivieron modestamente, estos dos han quedado unidos en la historia y cada año en la Navidad, el mundo les rinde el mejor homenaje cantando Noche de Paz traducida en ochenta países: “Noche de paz, noche de amor/ Todo duerme alrededor/ entre los astros que esparcen su luz /viene anunciando al niño Jesús / Brilla la estrella de paz / Brilla la estrella de paz….” 

Los católicos, los que profesamos la Fe en Cristo para nosotros estos días de la Navidad celebramos el nacimiento del Niño Dios. Fue su existencia en la tierra fue de pobre, de pobre como estos dos, uno músico y el otro escritor de poemas, por cierto la primera vez que se interpretó Noche de Paz su música era solo una simple guitarra ya que el armonio de la Iglesia del pueblecito de los Alpes austriacos estaba estropeado. 

La iglesia fue destruida por completo, en su lugar se levantó una pequeña capilla  donde acuden por las navidades personas de todo el mundo, en  ella se  conserva   la frase  de un  visitante anónimo  que escribió: 

“No olviden  que éste es el regalo más precioso de Austria para todo el Mundo” felices noches de paz, felices noches de navidad.