mejillón

No comprendo cómo le han llamado Operación Copérnico al movimiento previsto a Cataluña de las fuerzas armadas cuyo valedor era el artículo 155 que se enmarca en el tratado de nuestra Constitución. ¿Qué tiene que ver Copérnico—astrónomo—con este  nombrecito? a tenor de las cenas de nochebuena que tuvieron los inquilinos de los barcos que les sirvieron de estancia y acomodo en Barcelona, pero viendo las suculentas cenas de unos y de otros, yo le hubiera dado otro nombre a esta operación: Operación mejillón fresco. Lo digo porque a mí me gustan a rabiar los mejillones y si son frescos de la ría gallega, mucho mejor.

No quiero pensar lo que estarían maldiciendo las fuerzas armadas cuando les llevaron la cena de Nochebuena al barco Rhapsody. Unas fuerzas armadas que han sido ejemplo del saber haber cumplido con sus deberes de salvaguardas  de la Nación Española. Unas fuerzas armadas que han sido discriminadas, excluidas y diferenciadas por los “otros presos” donde les han dado a escoger cenas de navidad como si se tratara de un hotel,  de todos es sabido que estaban en ese “hotel imaginario”, según la juez Lamela. “hay indicios que “revisten caracteres” de delito de rebelión, sedición y malversación. Estos delitos al parecer tienen pena de hasta 25 años de presidio para rebelión, y los otros de menos entre 15 y 10 años. Anteriormente a todo esto, hubo ciudadanos catalanes, anunciando  por  las redes sociales la escasa comida que recibían estos cuerpos de las fuerzas armadas, invitando a los catalanes-españoles  llevar comida casara al primer barco llamado El Piolín.

Tampoco comprendo cómo viendo todo este desaguisado, no hubo nadie para satisfacer en mejores medidas la cena de nochebuena para estos “presos” que han vivido meses en un acuartelamiento fuera de sus familias y seres queridos, donde cenaron una comida pobre y por lo que se ha visto en imágenes, la cena consistía en espaguetis, cuatro croquetas y una cosa que  parecía pescado rebozado y agua para degustación especial para ese solemne día de Nochebuena. ¡Ah! se me  olvidaba, y un mejillón abierto y escondido entre sus dos conchas en medio de los fideos largos,  el cual, por lo que se ve en la foto, era de tamaño pequeño, eso sí de color rojo-anaranjado y de hembra, por lo visto  los de hembras son más sabrosos al paladar. Posiblemente sea el Ministerio del Interior o de la unidad y según sea la zona, los encargados del catering, o en su defecto el responsable del acuartelamiento donde haya que pedir información y buscar sobre el particular del bajuno comportamiento del encargado del contrato del catering

No cabe duda que los guardianes de la nación  les debemos todo nuestro respeto, reconocimiento y agradecimiento  que, además de estar mal remunerados y en pésimas condiciones en el barco, estén en peores condiciones de alojamiento que los cobardes sediciosos e insurrectos catalanes y encima la discriminación en la comida de la noche de navidad.  El día de navidad, el tal Junqueras y el resto de presos recibirán a la hora de la comida “ensalada de Navidad” con espárragos, palitos de cangrejos, maíz y atún. De plato principal, un entrecot en salsa con patatas fritas. De postre, “profiteroles con nata”. Tres para cada preso, según detalla la orden interna a la que ha tenido acceso El País.  La única  extra proteínica que tuvieron las fuerzas armadas que estaban en el acuartelamiento del barco  fue un pequeño mejillón, eso sí un mejillón hembra, al menos es mejor que…

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